POR Paulo Villalobos | 2 de febrero de 2026, 11:07 AM

A lo largo de su gestión, el presidente Rodrigo Chaves hizo ver la necesidad de contar con una fracción de 38 “compatriotas” que garantizara la aprobación de los cambios profundos que, desde su perspectiva, Costa Rica necesita. Ese discurso fue tomado y replicado en campaña por la candidata oficialista, Laura Fernández, quien por meses abogó porque el Partido Pueblo Soberano (PPSO) fuera dotado de 40 diputados.

Aunque la votación de la agrupación turquesa se quedó corta, no estuvo tan alejada de la nota. Según proyecciones de Telenoticias, el partido que gobernará el país por los próximos cuatro años tiene ganadas 30 curules.

Ese número garantiza una mayoría simple en la próxima Asamblea Legislativa y, consecuentemente, la aprobación de algunas leyes, aunque no tan estructurales como las prometidas.

También permitirá hacer algunos nombramientos, como por ejemplo, el de la persona que dirigirá la Contraloría General de la República (CGR) una vez culmine la gestión de Marta Acosta.

¿Pero cómo serán utilizados esos congresistas? La propia mandataria electa lo explicó al ser consultada en una entrevista con Noticias Repretel, la mañana de este lunes.

"Nuestra democracia robusta, libre, en paz, escuchó la decisión del pueblo de Costa Rica. A esos 31 diputados con los que yo llegaré a gobernar este país, los utilizaré para consolidar la ruta del cambio. ¿Y qué es la ruta del cambio? Para seguir consolidando, primero desde el gobierno, un modelo de gerenciamiento (sic.) que siempre priorice el interés de las familias costarricenses, donde las instituciones tienen que trabajar, los empleados públicos tienen que trabajar, tienen que generar resultados, ser evaluados, trabajar cómodamente en un ambiente positivo, pero generar resultados", indicó.

"Por otro lado, el pueblo, que es sabio, me dio ese instrumento legislativo de 31 diputados, que si bien es cierto no son suficientes para hacer cambios de 38 votos como usted lo decía, sí es un número muy importante que nos permite conversar, dialogar, construir acuerdos. Estamos muy cerca de esos 38. Adicionalmente, hay muchos cambios que se pueden realizar con 29 diputados, usted y yo lo sabemos, y eso también es muy positivo", agregó.

Una muestra de ese poder con el que contará Fernández es que, en ese mismo espacio, pidió a Acosta que se separe de su puesto con efecto inmediato. La contralora todavía no se refiere a la solicitud que le hizo la futura gobernante.

A todo lo anterior debe añadirse, por ejemplo, que si el oficialismo lo desea, podrá controlar el Directorio del Parlamento por los cuatro años, así como todas las comisiones legislativas.

La presidenta electa evitó adelantarse a ese escenario, que se definirá el próximo 1.° de mayo. Sin embargo, hizo ver que entre sus congresistas electos hay personas con liderazgo suficiente como para presidir la Asamblea o alguno de sus foros.

De hecho, la mandataria entrante apuntó que tiene previsto reunirse este mismo lunes con su potencial bancada, para empezar a definir algunos temas importantes de cara a esa fecha y la transición con la administración de Chaves.

Reconstrucción

Contrario al discurso que Rodrigo Chaves ha usado a lo largo de su administración, de dinamitar los puentes con la oposición, Laura Fernández ofreció la posibilidad de volver a tenderlos.

No obstante, la presidenta electa fue enfática en su llamado a los partidos políticos que tendrán representación en el próximo Congreso a que bajen sus banderas y pongan la de Costa Rica por delante para construir un mejor país.

"Tomaré las riendas con mucha sabiduría, rogándole a Dios discernimiento, donde siempre voy a procurar construir esos consensos con el Partido Liberación Nacional (PLN), con el Partido Frente Amplio (PFA), con la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) y con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

"Mi principal llamado es que ojalá dejemos hasta de llamarnos partidos y nos llamemos un grupo de congresistas valientes, poderosos, que se van a sumar conmigo, entusiasmados, valorados, a construir las cosas que este país necesita. Costa Rica vale demasiado la pena como para que la Asamblea Legislativa siga posponiendo la toma de decisiones", subrayó.

Algunos de los proyectos que la futura mandataria trazó como vitales incluyen la ampliación de la Ruta 1 (San José-San Ramón), el aval para la explotación de oro en Crucitas, el seguro para el agro, la marina de Limón y la Ciudad Gobierno.

Fernández prometió coherencia en su discurso y sus acciones, así como respeto por “las reglas del juego democrático”.

Donde la presidenta electa sí enfrentará más dificultades es en la eventual convocatoria de una Asamblea Constituyente. Consciente de ello, la politóloga hizo ver en conversación con Noticias Monumental que esa posibilidad no la valora para un futuro próximo.

Lea también

Política

Laura Fernández pide a Marta Acosta separarse de Contraloría: “Ya cumplió su ciclo”

La solicitud la hizo en su primer día como presidenta electa.