Política
Laura Fernández jura como nueva presidenta de la República
La mandataria recibió la banda presidencial de manos de Yara Jiménez, quien preside la Asamblea Legislativa.
Laura Fernández anunció este viernes, en su primer discurso como presidenta, la construcción de una "tercera República".
Esa nueva etapa en la que entrará el país, que la mandataria vaticina ocurrirá durante su administración, incluirá una revisión de la institucionalidad y una reforma profunda.
"Ustedes, pueblo de Costa Rica, son nuestros patronos y yo voy a honrar esa responsabilidad trabajando más duro que nadie, porque estamos, sí, estamos a las puertas de construir una tercera República. Una nueva Costa Rica que no le tiene miedo al cambio. Una tercera República que moderniza sus instituciones sin destruir lo que funciona, que fortalece la democracia haciéndola más ágil, más transparente, más efectiva", aseguró la gobernante.
En esa línea, denunció que el país decidió "romper con un pasado que nos falló" con estructuras que se alejaron de los ciudadanos.
Fernández —quien se autoproclamó "heredera del cambio"— aseveró que la ciudadanía tiene la madurez para reconocer lo que "está bien", pero también la determinación de corregir lo que "está mal".
"Eso implica revisar nuestra institucionalidad, implica tomar decisiones que por años se evitaron. Por supuesto que eso no significará nunca atentar contra la división de poderes. Nunca lo haría. Pero a cada uno de nosotros le toca darle cuentas al pueblo de sus acciones, pero también de sus omisiones", señaló la presidenta.
La mandataria apuntó la urgencia de recuperar la confianza en la justicia, para erradicar la "vergüenza" de la normalización de cómo el crimen organizado ha penetrado las instituciones y encontrado grietas para inmiscuirse en el sistema.
De seguido, la gobernante prometió que no le temblará el pulso para enfrentarse a la delincuencia con la delincuencia.
Fernández entonces resaltó cómo le corresponderá inaugurar una megacárcel y un centro de control policial, pero de inmediato llamó a los jueces y a los diputados a caminar junto a ella en su política de mano dura contra el crimen.
La presidenta aseguró que buscará solucionar el rezago en infraestructura y garantizó que Costa Rica seguirá siendo un país de paz, democracia y respeto a los derechos humanos.
"El camino no empezó hoy. Inició un día como hoy, hace cuatro años. Pero hoy, compatriotas, toma un nuevo impulso. Así que en este nuevo impulso los invito a caminar conmigo, a trabajar juntos, a no desperdiciar este momento histórico. Porque lo que está en juego no es un gobierno, es el rumbo de nuestra amada Costa Rica. En mí tendrán a una presidenta que no va a aflojar y tendrán en mí a una presidenta que apretará aún más para forjar el país pujante, igualitario, eficiente y lleno de oportunidades con el que soñamos todos nosotros y que todos merecemos", subrayó la mandataria.
Asimismo, la gobernante repitió las promesas que su antecesor y ahora ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, dejó inconclusas en los últimos cuatro años.
Parte de esos compromisos incluyen la construcción de la Ciudad Gobierno, la Marina de Limón y el Tren Rápido de Pasajeros (TRP), la solución a la crisis ambiental de Crucitas, la implementación de las jornadas extraordinarias 4-3, así como la eliminación de las pensiones de lujo, entre otras.