POR Gabriel Pacheco | 24 de mayo de 2026, 15:05 PM
El excandidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, lanzó este domingo un llamado público al Partido Liberación Nacional (PLN) y a la fracción unipersonal de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) para que no aporten sus votos al proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, que se tramita bajo el expediente 23.414.
En un mensaje dirigido específicamente a la diputada de la CAC, Claudia Dobles, y al excandidato presidencial Álvaro Ramos, Robles aseguró que aprobar el proyecto significaría “la primera victoria contra la institucionalidad” y “un primer golpe contra la democracia”.
“A doña Claudia como diputada y a don Álvaro Ramos quien dice manejar la fracción del PLN, no le den votos al gobierno para sabotear una institución garante de nuestra democracia y parte de nuestra idiosincrasia como lo es el ICE. No se unan al chavismo para eso”, escribió el legislador.
El frenteamplista sostuvo que la defensa de la democracia no pasa únicamente por impedir reformas constitucionales o concentraciones de poder.
“Defender la democracia es también defender aquella institucionalidad que trae equidad, que trae acceso a los servicios especialmente para la gente más desprotegida. Es defender que un servicio como la electricidad sea un derecho de cada persona y no un privilegio como en otros países”, manifestó.
Robles también defendió el papel histórico del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en la electrificación nacional y cuestionó que un modelo más abierto pueda garantizar cobertura universal.
“El ICE es una institución clave que garantiza que una comunidad donde no es rentable invertir, hoy tenga luz eléctrica. No importa si usan muchos recursos en atender una comunidad, lo hacen por su finalidad social. ¿Lo haría cualquier otra empresa? No. No lo haría si no es un negocio”, señaló.
El diputado aseguró que debilitar al ICE significaría afectar el acceso equitativo a la electricidad y advirtió que el expediente en discusión abriría espacio para intereses privados.
“Por eso, les insto desde el respeto, les pido de forma pública, que se unan a defender la democracia, pero hacerlo en serio. No con poses. Así como lo hará el Frente Amplio, no le den votos al chavismo para su primer victoria contra la institucionalidad, el proyecto de armonización eléctrica sería un primer golpe contra la democracia”, agregó.
Un proyecto que volvió al centro de la agenda política
El expediente 23.414, denominado Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, fue presentado originalmente durante la administración de Rodrigo Chaves y ahora fue convocado nuevamente en sesiones extraordinarias por el actual gobierno.
La expectativa es que el proyecto sea discutido esta semana que recién empieza en el plenario y, según el ritmo de la discusión, podría votarse antes del viernes.
La iniciativa propone una transformación estructural del modelo eléctrico costarricense mediante la creación del Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN), una nueva institución autónoma que asumiría funciones centrales de operación, planificación y administración del sistema eléctrico y del nuevo Mercado Eléctrico Nacional.
Actualmente, muchas de esas funciones están concentradas en el ICE, específicamente en la División de Operación y Control del Sistema Eléctrico (DOCSE).
El proyecto también plantea la creación de un mercado mayorista eléctrico donde agentes públicos, privados o mixtos podrían participar en compra, venta y comercialización de energía.
Para sus defensores, la reforma permitiría modernizar el sistema eléctrico, incorporar nuevas tecnologías, generar reglas más claras, promover inversiones y mejorar la competitividad del país.
Sectores empresariales como la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP), la Cámara de Industrias, Crecex y asociaciones de zonas francas han respaldado la discusión argumentando que Costa Rica necesitará ampliar considerablemente su capacidad eléctrica ante el crecimiento de industrias, centros de datos, electromovilidad e inteligencia artificial.
Sin embargo, sindicatos del ICE, organizaciones ambientalistas, grupos ciudadanos y el Frente Amplio sostienen que el proyecto debilitaría el modelo solidario del sistema eléctrico costarricense.
Los críticos afirman que la reforma trasladaría funciones estratégicas fuera del ICE, abriría espacio a una “privatización funcional” del mercado eléctrico y podría provocar aumentos tarifarios, pérdida de planificación pública y debilitamiento de la cobertura universal.
El PLN, en el centro de la disputa
La presión política alrededor del proyecto se concentra especialmente sobre Liberación Nacional debido a un elemento clave: un informe jurídico del Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa advirtió que, al crear una nueva institución autónoma como ECOSEN, el proyecto requeriría al menos 38 votos para su aprobación.
Eso convierte al PLN en un actor decisivo.
En los últimos días, sindicatos, organizaciones ecologistas y dirigentes políticos han intensificado llamados públicos dirigidos a la bancada verdiblanca.
Incluso el secretario general del PLN, Miguel Guillén, pidió públicamente a la fracción no apoyar el expediente.
“Liberación Nacional no puede votar contra su propia historia”, afirmó recientemente.
La discusión también abrió tensiones internas debido a que el ICE forma parte del legado histórico liberacionista y del modelo de desarrollo estatal impulsado durante décadas por esa agrupación.
Mientras tanto, el Frente Amplio ya anunció movilizaciones, presión ciudadana y eventuales consultas de constitucionalidad.
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