POR Juan Manuel Vargas | 15 de julio de 2015, 9:11 AM

La vigilancia constante del volcán Turrialba y del poás deja al descubierto cambios en los colosos, que los especialistas analizan.

Luego de mes y medio de relativa calma, el Turrialba dejó ver nuevas emanaciones de gas esta semana.

Esto no quiere decir que el coloso reactivo su actividad si no que más bien es una reacción normal ante las lluvias que caen sobre él.

La columna que el buen tiempo deja ver en el Turrialba se compone principalmente de vapor de agua.

En cuanto a la expulsión de ceniza, esta se redujo, al igual que la actividad sísmica a lo interno del volcán.

Por su parte el Poás mantiene el incremento de temperatura en sus fumarolas y ahora esta se manifiesta en un calentamiento de lago en el cráter.

Es en ese punto donde queda al descubierto la presencia de azufre en importantes cantidades en el agua.

El Poás registro actividad eruptiva por última vez en octubre del año anterior, días antes que el Turrialba.