POR Teletica.com Redacción | 25 de julio de 2014, 11:44 AM

Cuatro músicos, un par de guitarras, un güiro y las ganas de pasarla bien bastaron para armar la fiesta en el corredor de la casa en una comunidad de las Pavas de Upala.

La celebración se debía a los 104 años de Magdalena López,  una humilde mujer, de figura menuda, con mucha alegría y con un trato amable.

En el patio de la casita, López aprovechó los corridos norteños para disfrutar el baile y el canto que han sido su pasión.

Según los lugareños es la mejor panadera que tuvo el cantón.

Ella aprendió la elaboración de pan casero en hornos artesanales y es la razón por la cual es reconocida hasta hoy.

Doña Magdalena tiene una gran descendencia, tiene 10 hijos, 48 nietos, 75 bisnietos y 18 tataranietos.

Esta alegre señora no ocupa lentes, no usa bordón para caminar, cocina, hornea pan y atiende diariamente las gallinas que tiene en el patio.

Ella espera con ansias celebrar 105 primaveras.