Sucesos
Agente relata secuelas tras crimen de Nadia Peraza: "Vi la crueldad en su máximo esplendor"
El funcionario judicial, quien confesó no querer declarar en un inicio, contó que dejó de comer carne tras atender la escena.
Cinco personas, cinco versiones distintas: esa fue a la conclusión a la que llegó un informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) levantado por la socióloga María José Rodríguez en la investigación del femicidio de Nadia Peraza.
Esos cambios de relato se relacionan todos con una herida que sufrió en la mano izquierda el sospechoso del crimen, una expareja de apellido Buzano, mientras la joven estuvo desaparecida entre el 20 de febrero y el 6 de abril de 2024.
La funcionaria recordó que, cuando una persona miente, lo hace con un propósito (vea video adjunto de Telenoticias).
"Entonces usamos de ejemplo el tema de la herida. Cuando habla con el patrón de ese momento, un maestro de obras por un trabajo que estaba haciendo en construcción, le refiere que fue asaltado, que un indigente lo quiso asaltar. Cuando el amigo que le da hospedaje en la vivienda donde se encuentra posteriormente la refrigeradora y ciertos restos de Nadia, le dice que es que en el trabajo se metió una estaca, cosa que no podía decirle a su patrón porque tiene conocimiento de lo que hacía. Al papá adoptivo le dijo que se cortó las venas porque se sentía mal. A un compañero de trabajo le dijo que tuvo un altercado con dos adictos en el barrio y que le cortaron la palma de la mano. Y cuando se le hizo la valoración médico-legal dijo que se había metido una varilla electrosoldada", señaló Rodríguez.
La especialista concluyó que el acusado faltó a la verdad reiteradas veces y, además, que era manipulador.
En el caso concreto de la lesión, la tesis del abogado querellante y actor civil, Joseph Rivera, esa herida se la produjo mientras descuartizaba el cuerpo de la víctima, para luego ocultarlo en trozos en una refrigeradora.
"Hallamos percepciones diferenciadas dependiendo de quién esté dando la información. Si se le preguntaba a su padre adoptivo, o en la información que consta a él, él dice que era una persona respetuosa, que nunca se mostró agresivo y que era alguien que él no consideraba que era bueno para mentir. Esto puedo ser que así haya sido, que Jeremy sí se comportara de esa manera con su padre adoptivo por toda la importancia emocional que ese señor representa o puede representar para él, según lo que les acabo de preguntar.
"Pero si le preguntamos a personas como la familia de Nadia, donde se tenían otros eventos, ellos lo describen como una persona violenta, que tuvo problemas de convivencia. Ellos como pareja convivieron donde la abuelita, y la familia de ella manifiesta que esas manifestaciones violentas se dieron tanto cuando vivieron con alguno de los familiares, así como cuando se fueron ellos a vivir solos como pareja", agregó a la especialista.
Y una muestra de ello se dio en el propio juicio que enfrenta Buzano por los presuntos de femicidio, sustracción patrimonial, estafa informática y suplantación de identidad; todos ellos en perjuicio de Peraza o sus allegados.
"Soy el papá de Jeremy, lo digo con un orgullo. Fue un niño muy especial, un ser humano muy bueno. No tenía ningún tipo de violencia ni nada", declaró el padre adoptivo del sospechoso, Verny Sevilla.
"Es una persona bastante buena mientras lo conocí. Muy hábil, inteligente. Yo le insistí en el estudio, pero después de vivir la situación de él tan dura, no estaba muy interesado en el estudio y, por mi formación, no obligo a ningún adolescente. Si no lo convenzo, no lo obligo. Él quería la parte de ayudarme en la empresa y se convirtió en eso: en el hijo mío en la empresa", añadió.
El debate por el asesinato inició el 18 de febrero pasado y se espera se prolongue por dos meses. El mismo está a cargo del Tribunal Penal de Heredia.
Actualmente, el contradictorio avanza en la etapa de recolección de testimonios; que generalmente es la que consume más tiempo.