POR Alejandro Umaña Rojas | 26 de agosto de 2026, 8:50 AM

En La Pastora, un barrio ubicado en Santa Cruz de Turrialba, sobre los techos de las casas se pueden ver algunas antenas de televisión satelital. Algunas continúan en uso; otras fueron contratadas en algún momento, pero hoy ya no funcionan.

En medio de esos platos redondos también destacan antenas tradicionales o "de aire": estructuras de metal que permiten captar la señal abierta.

En la casa de la familia Brenes Vega, un cable guindando en el interior de su casa logra captar la señal hasta su televisor. Es una antena sencilla, pero es lo único que tienen para observarlo (ver video adjunto).

Una situación que no parece aislada a nivel nacional.

Según datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), el alcance de la televisión por suscripción en Costa Rica cayó de 51% en 2021 a 43% en 2025.

En cantones como Turrialba, en promedio, solo el 20% de las viviendas tiene algún servicio de suscripción.

"Adquirimos cable por un tiempo, pero había momentos donde hay dos opciones: o compras los alimentos o pagas la cuota de un servicio de cable y en realidad por la zona, por el tipo de trabajo que siempre se está afuera, entonces mejor decidimos del todo eliminarlo", cuenta Juan Diego Brenes, vecino de la comunidad.

Al revisar los datos por distrito, la cifra es aún más baja.

Chirripó tiene una penetración de apenas 4%; Tayutic, 7%; Pavones y Tuis, 10%; La Suiza, 11%; La Isabel, 18%; y Santa Cruz de Turrialba, 19%.

"A veces siento que el ser humano, por ir de la mano con la moda, se restringe de muchas cosas. Por tener lo que realmente no es necesario. Entonces también nosotros lo analizamos por ese lado. Son 35 mil colones que usted puede comprar en carne, 35 mil que usted puede comprar en frutas o en verduras", relata Estafanie Vega.

Su esposo, Juan Diego, agregó:

"También tuvimos conflictos porque empezó como en 20 mil colones, luego subió a 25, luego a 30 y realmente la señal era muy inestable por el tipo de zona, que hay mucha tormenta, mucha nubosidad, entonces realmente a veces tenía afectación. Si había lluvia, la señal se perdía. En cuanto un cable, en realidad la señal siempre es más estable".

Y aun así, no todos los canales están asegurados.

​"Inicialmente sí teníamos todos los canales nacionales. Después de un tiempo para acá empezó solamente Canal 7, pero creo que también fue como por algo que pasó con la señal. Entonces ya quedamos solo con uno. Pero es básicamente como para Telenoticias, una que otra novela también, programas de entretenimiento como los que dan los viernes, qué sé yo", amplía Vega.

La situación abre una pregunta sobre el futuro de estos hogares: ¿qué pasaría si dejara de existir la señal abierta? ¿Qué ocurriría con las familias que no cuentan con un servicio de televisión por suscripción?

"La afectación sería del todo no poder informarse, ¿verdad? Y adquirir un paquete de cable. Hay zonas donde no hay cobertura. De hecho, acá hay es muy baja la cobertura y si subimos más a la zona alta de lo que es volcán Turrialba es nula la cobertura de cable", explica Brenes.

El acceso a internet y a la red celular también implica un gasto económico y conocimientos para el uso de la tecnología, especialmente para la población más vulnerable.

"Tendríamos que recurrir directamente al internet, porque así como yo me informo de las noticias de Teletica por el canal, también lo hago vía redes sociales, entonces sería la única forma, nosotros que tenemos acceso. Sin embargo, habrá muchas personas que todavía no lo tienen, o adultos mayores que quizás tampoco saben utilizar esos medios, entonces ahí sí estaría complicado", manifiesta Vega.

En muchas viviendas del país, una antena de señal abierta sigue siendo el único puente entre los hogares y el resto del país.

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