POR Mariela Montero Salazar | 28 de febrero de 2026, 8:15 AM

Las autoridades de Costa Rica confirmaron que el Federal Bureau of Investigation (FBI) está brindando apoyo en la investigación para identificar a los grupos que estarían financiando la extracción ilegal de oro en Crucitas.

En entrevista, el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, explicó que existen indicios claros de que la actividad ya no corresponde a coligalleros actuando de manera individual, sino a una estructura organizada que moviliza a la gran cantidad de personas que hoy operan en la zona.

“Hoy es una masa humana organizada. Alguien los organizó previamente. Alguien financió el cianuro, el mercurio”, afirmó Zamora.

El ministro detalló que existe un sistema de pagos que evidencia el nivel de organización. Según indicó, están pagando $100 a quien llena un saco de sedimento, y $50 adicionales por trasladarlo hasta barcazas en el río San Juan.

Además, señaló el uso de químicos como cianuro y mercurio, que implican costos, y la instalación de piscinas artesanales para procesar el material en plena montaña.

“Hay técnicos que llegan y montan estas pequeñas piscinas. Hay que traer agua, combinar esa tierra con cianuro y mercurio en medio de la montaña. Eso no es improvisado”, indicó.

Hasta ahora, las autoridades han decomisado 16.000 sacos con sedimentos que contienen partículas de oro y estiman que una cantidad hasta cuatro veces mayor habría logrado llegar a Nicaragua. También se han detectado 119 piletas.

Zamora explicó que, debido a la complejidad del fenómeno, se recurrió al apoyo del FBI. “Nosotros no tenemos experiencia en esta materia. Nunca se ha llevado un caso de crimen organizado en materia ambiental,  porque no teníamos minería ilegal”, señaló.

Por su parte, el director del OIJ, Michael Soto, confirmó que el apoyo del FBI incluye intercambio de información y otros recursos.

“Es apoyo… de todo”, respondió Soto, quien evitó ampliar detalles para no afectar la investigación en curso.

Además, confirmó que se investiga una red que operaría principalmente desde Nicaragua para extraer oro ilegal de Costa Rica. Tampoco descartó que parte del proceso ocurra en nuestro país.

“El sedimento que se extrae parece tierra, pero lleva onzas de oro en la amalgama y se saca de la zona. Evidentemente hay un nivel de organización. Hay que llevarlo a algún lugar para procesarlo, puede ser en Costa Rica o Nicaragua”, detalló.

Zamora también afirmó que la actividad de extracción ilegal de oro se habría acelerado tras la instalación de empresas de capital chino en territorio nicaragüense, cerca de la frontera con Costa Rica.

Según indicó, existen compañías que operan “del otro lado del río San Juan”, en Nicaragua, que estarían comprando sacos de sedimento con contenido de oro extraído ilegalmente en Crucitas.

De acuerdo con datos oficiales, la minería ilegal pasó de afectar unas 900 hectáreas a superar las 3.000 hectáreas en poco tiempo, incorporando nuevas zonas como Cerro Las Conchuditas.

¿Patrullaje conjunto?

Ante la creciente preocupación por la situación en Crucitas, autoridades costarricenses sostendrán reuniones con sus homólogos nicaragüenses para solicitar mayor presencia policial en la zona fronteriza.

Zamora explicó que uno de los principales obstáculos es que, cuando detectan actividad ilegal, las personas corren hacia la línea del río San Juan, donde la policía costarricense no puede ingresar.

Consultado sobre la posibilidad de establecer patrullajes conjuntos con Nicaragua, el ministro fue enfático:

“No, eso está fuera de lugar”, afirmó al descartar el ingreso de policías costarricenses a territorio nicaragüense durante persecuciones.

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