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Video: Grupo de motociclistas bloquea paso de ambulancia en Ruta 27
El hecho se dio la madrugada de este viernes.
Conductores de ambulancias privadas denuncian que ciudadanos les bloquean el paso incluso cuando trasladan pacientes en condición crítica hacia centros médicos.
“Lamentablemente, casi todos los días enfrentamos estas situaciones. Cuando requerimos llegar rápido a un hospital, se nos complica. Mucha gente cree que, por tratarse de un vehículo privado, no atendemos emergencias. Sin embargo, ofrecemos servicio al Seguro Social y trasladamos muchos pacientes en estado crítico. No podemos usar luces y sirenas sin motivo; cuando solicitamos paso es porque se trata de una emergencia real”, explicó Juan Molina, paramédico.
El caso más reciente ocurrió este jueves en la Ruta 27, a la altura de Atenas, cuando un grupo de motociclistas bloqueó el paso de una unidad que trasladaba a un bebé de un año en condición crítica desde el Hospital Tomás Casas, en Ciudad Cortés de Osa, hacia el Hospital Nacional de Niños. El pequeño viajaba entubado y con serias dificultades respiratorias.
Los motociclistas realizaron maniobras peligrosas y obstaculizaron el avance de la ambulancia, lo que generó indignación ciudadana. Finalmente, tras varios minutos de tensión, el conductor logró llegar al centro médico cerca de las 11 de la noche.
El jefe de Servicios Generales de la CCSS confirmó que se trataba de una ambulancia privada contratada por la institución. La Policía de Tránsito informó que los motociclistas se exponen a sanciones que van desde ¢60.000 hasta ¢122.000, según el tipo de infracción, incluyendo obstrucción a vehículos de emergencia, no uso de casco y conducción temeraria.
Conductores de ambulancias privadas en distintas zonas del país —Sarapiquí, Limón y San José— aseguran que enfrentan mayores dificultades que las unidades de la Cruz Roja Costarricense, pues muchos ciudadanos no les reconocen como vehículos de primera respuesta.
En el Hospital Nacional de Niños confirmaron que, afortunadamente, la condición del bebé mejoró significativamente en las últimas horas.
Un minuto de atraso puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.