POR Dudly Lynch | 8 de octubre de 2026, 10:01 AM
Cuando miles de tortugas llegan a una playa para cumplir uno de los rituales más impresionantes de la naturaleza, también aparecen quienes están dispuestos a protegerlas.
En Ostional, Guanacaste, hay un grupo de personas que convirtió la conservación en una forma de vida.
Son los integrantes de la Asociación de Desarrollo Integral de la comunidad.
Cada año, entre 12 y 14 arribadas de tortugas lora pueden transformar esa playa. Ellas llegan, excavan sus nidos y depositan sus huevos.
Pero detrás de este espectáculo natural hay una labor que no se detiene. La organización mantiene seguridad durante todo el año y, durante las arribadas, sus integrantes tienen una misión todavía más importante: proteger este patrimonio natural y garantizar que el proceso se realice de manera controlada.
Aquí existe un modelo particular. La legislación costarricense permite la comercialización legal y controlada de huevos de tortuga lora en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional.
Pero no se trata de una extracción sin límites. Existe un estricto plan de manejo y un proyecto supervisado por instituciones como la Universidad de Costa Rica, Incopesca y el MINAE, además de organismos vinculados con la protección de las tortugas marinas.
Durante la época seca se aprovecha apenas el 1% del total de huevos, mientras que en invierno la cifra baja al 0,01%.
En una arribada, esto puede representar alrededor de 300 mil huevos, dependiendo también de la demanda del mercado.
Y aquí viene una de las partes más importantes de esta historia: El dinero que genera esta actividad regresa a la comunidad.
Un 70% se destina a los afiliados de la asociación que participan durante todo el proceso; el otro 30% se convierte en ayuda para estudiantes, centros educativos, servicios de salud, adultos mayores, iglesias y, además, permite financiar la seguridad de la playa.
Es decir, la conservación también se convierte en desarrollo para la comunidad, y además evita que personas ajenas a este proyecto saqueen los nidos y se lleven ilegalmente los huevos.
Porque proteger una tortuga no significa solamente cuidar al animal que vemos llegar a la playa, sino también proteger sus huevos, su hábitat y el futuro de toda una especie.
Y quienes llegan a Ostional también pueden conocer este fenómeno de una manera responsable.
La comunidad ofrece tours guiados para observar las arribadas, una oportunidad para acercarse a la naturaleza sin dejar de lado su protección.
En Ostional, la historia de estas tortugas también es la historia de una comunidad que decidió involucrarse. Personas que vigilan, trabajan, protegen y, al mismo tiempo, buscan que los beneficios lleguen a sus vecinos.
Son hombres y mujeres que entendieron que defender el ambiente también es defender su propia comunidad. Son los héroes del ambiente.
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