Nacional
Las dos caras de la moneda: ¿Redistribuir el FEES o mantener el modelo actual?
Sectores a favor aseguran que actualmente se genera desigualdad, mientras opositores alertan sobre consecuencias para miles de estudiantes.
La toma de la Rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR) terminó la noche de este miércoles tras un acuerdo entre el Movimiento Estudiantil Autónomo (MEA) y la administración universitaria, luego de sesiones de negociación centradas principalmente en la defensa del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
El movimiento estudiantil tomó el edificio administrativo de la Rectoría el pasado 22 de abril, por lo que estuvo dentro del inmueble en señal de protesta por 22 días.
Aunque la renuncia del rector, Carlos Araya, era una de las principales exigencias del movimiento estudiantil, el jerarca no dejó el cargo. En cambio, las partes acordaron condicionar su permanencia al cumplimiento íntegro y verificable de los compromisos alcanzados.
La toma de la Rectoría inició un día después del fracaso de las negociaciones entre el Gobierno y las universidades públicas por el FEES 2027. El Poder Ejecutivo propuso un aumento del 0%, mientras el Consejo Nacional de Rectores (Conare) solicitó un crecimiento del 2,94%.
Durante una conferencia de prensa, representantes estudiantiles afirmaron que decidieron sustituir la exigencia de renuncia por un mecanismo técnico relacionado con la negociación presupuestaria.
El acuerdo establece la realización de un estudio actuarial independiente y público sobre el FEES aplicado a la UCR, con proyección hasta el 2040. El análisis deberá evaluar becas, regionalización, sostenibilidad salarial e indicadores de calidad universitaria.
Además, la propuesta base del estudio no podrá ser inferior al 2,94% planteado por Conare para el FEES 2027.
La comisión encargada incluirá representación institucional, participación externa y presencia estudiantil con voz y voto.
El proceso de diálogo se desarrolló entre el 4 y el 12 de mayo. Las conversaciones abordaron un pliego petitorio de 69 puntos. Puede repasar el documento completo en este enlace.
Entre los acuerdos figura el reconocimiento formal del Movimiento Estudiantil Autónomo como actor legítimo dentro de la UCR. También se pactó que el Consejo Universitario deberá valorar un acuerdo para reconocer la toma de la Rectoría como una acción legítima de protesta amparada en derechos constitucionales.
Las partes también acordaron garantías de no represalia académica, administrativa, disciplinaria o judicial contra participantes de las movilizaciones.
El acuerdo contempla la justificación de ausencias y afectaciones académicas vinculadas con la protesta estudiantil.
Otro de los compromisos incluye la apertura de investigaciones por denuncias de violencia, hostigamiento, discriminación, machismo y homofobia ocurridas durante el conflicto universitario.
La negociación también incorporó medidas relacionadas con el fortalecimiento del sistema de becas, comedores, residencias estudiantiles, servicios de salud y acompañamiento psicosocial.
Además, se acordó priorizar presupuestariamente a las sedes regionales y recintos universitarios.
El pliego petitorio presentado por el movimiento estudiantil incluyó demandas sobre democratización universitaria, representación estudiantil en espacios de decisión, inclusión de poblaciones indígenas y trans, mejoras en transporte universitario y medidas de apoyo para las estudiantes que son madres.
La comisión negociadora designada por Rectoría estuvo conformada por la vicerrectora de Vida Estudiantil, Leonora De Lemos Medina; la representante de sedes regionales ante el Consejo Universitario, Esperanza Tasies Castro; el decano de la Facultad de Artes, José Antonio Blanco Villalobos; y el director del Instituto de Investigaciones en Psicología, Javier Tapia Balladares.