POR Michelle Campos | 26 de febrero de 2026, 10:00 AM

La disminución de nacimientos amenaza el sistema de pensiones: las reservas ya empezaron a consumirse y el porvenir económico del país está en riesgo. Existe una solución, pero las medidas deben adoptarse de inmediato.

La baja natalidad se ha convertido en un desafío global y nuestro país figura entre las naciones con menos alumbramientos en el mundo, una tendencia que enciende las alertas sobre el desarrollo económico y social. Revertir esta realidad no es imposible; sin embargo, implica garantizar que quienes desean formar una familia puedan concretar ese proyecto de vida (ver video adjunto de Telenoticias).

¿Qué se necesita para cambiar el rumbo?

“En el caso de Costa Rica, garantizar políticas educativas, por ejemplo, que permitan conciliar los procesos de estudio con el proyecto de vida y los proyectos familiares. Garantizar acceso a vivienda digna para parejas jóvenes, garantizar los servicios de cuidado de forma universal. Actualmente, solamente entre un 8% y un 10% de los chicos entre 0 y 12 años acceden a servicios de cuidado”, explicó Juan Luis Bermúdez, jefe de UNFPA en Costa Rica.

Además, para los expertos hay una acción indispensable: incrementar la migración.

“La migración es la solución para un país que empieza a reducir su población y que necesita de los aportes económicos, de los aportes culturales, de la posibilidad de enriquecer el acervo cultural y poblacional de su país”, agregó Bermúdez.

Si la población continúa teniendo menos hijos, cada vez habrá menos jóvenes para sostener la actividad productiva. Esto podría traducirse en jubilaciones más bajas y mayor presión fiscal.

De hecho, los fondos de reserva del IVM, que se estimaba utilizar cerca del 2050, ya comenzaron a emplearse… y las proyecciones apuntan a que su agotamiento podría adelantarse.

¿Cómo salvar el sistema de pensiones?

“¿Qué es lo que tenemos que hacer? Hoy por hoy, la persona promedio que se pensiona en la Caja recibe dos veces lo que ha cotizado. O sea, esa persona cotizó durante, digamos, 40 años, va a recibir de pago una pensión, pero solo cotizó por la mitad de la pensión que está recibiendo. Entonces, para solucionar el problema, hay que cortar ese subsidio entre generaciones y vincular la pensión más cercanamente con la cotización que realizó y manteniendo el espíritu solidario del sistema.

“Hay que fortalecer el régimen obligatorio de pensiones, que se creó como una forma de suplementar la pérdida que iba a tener el IVM. O sea, que conforme iba a ir pagando menos, el ROP iba a ir pagando más. Entonces, esos esfuerzos populistas por entregarlo de forma anticipada, hay que irse olvidando de eso debido al acelerado envejecimiento de la población”, opinó Édgar Robles, exsuperintendente de Pensiones.

Ante el acelerado envejecimiento demográfico, el país también deberá apostar por el desarrollo de la llamada economía plateada.

“Costa Rica está transitando hacia una población más envejecida y entonces la estructura de la economía también tiene que ir cambiando. Esto ha dado origen a toda una rama de economía que se llama la economía plateada y tiene que ver con la forma en la cual las personas que ofrecen bienes y servicios, y las empresas que ofrecen bienes y servicios, cambian el tipo de artículos, el tipo de servicios que ofrecen para satisfacer las necesidades de estas personas adultas mayores”, detalló Robles.

En conclusión, la baja natalidad no es solo un dato estadístico, sino un desafío que exige decisiones urgentes. Respaldar a los hogares, robustecer el régimen de jubilaciones y prepararse para una sociedad con mayor proporción de adultos mayores será clave para garantizar estabilidad y bienestar en las próximas décadas.

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