POR Daniela Mora | 1 de septiembre de 2015, 4:16 AM

Deshacerse de las cáscaras de frutas y verduras puede convertirse en una pesadilla llena de olores desagradables.    

Por eso, Lucía González creó “Yo composteo”, una forma casera de sacarle el máximo provecho a los desechos orgánicos sin contaminar el ambiente y sin malos olores.

La composta se hace en recipientes hechos con baldes reciclados.

En la parte de arriba se almacenan los desechos como si se tratara de un basurero común y en la de abajo caen los líquidos.

A los desechos se le agrega una mezcla de microorganismos que se encargan de descomponer la materia. Cuando el envase se llene, se deja reposar 10 días.

Luego se entierra y en seis semanas se transforma en abono.

El líquido resultante del proceso se puede diluir en agua y usarlo para nutrir el suelo o bien como limpiador de tuberías.

El proyecto ha tenido tanto éxito que está entre los tres finalistas de los premios Latinoamérica Verde en Ecuador.