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Mientras unos enamoran, otros luchan por sobrevivir: la otra cara de la fauna silvestre
Costa Rica es considerada una potencia mundial en biodiversidad.
Sin saberlo, muchos fomentan una práctica ilegal. Los turistas visitan el país atraídos por sus playas, ríos, bosques y la riqueza de su biodiversidad. Sin embargo, esa misma admiración es aprovechada por redes dedicadas al tráfico ilegal de vida silvestre.
Visitantes, principalmente procedentes de Europa y Estados Unidos, son persuadidos para comprar especies silvestres como recuerdo de su viaje, sin conocer que su extracción y transporte constituyen un delito.
Entre los casos detectados, algunos extranjeros han llegado a pagar hasta 1.500 euros por una mariposa, equivalentes a cerca de 800 mil colones al tipo de cambio actual.Lea también
Es en los aeropuertos donde las autoridades detectan y decomisan gran parte de estas especies, antes de que los turistas aborden sus vuelos hacia sus países de destino.
Las investigaciones revelan que muchos de estos ejemplares terminan en países de Asia, donde existe una creciente demanda por especies silvestres, lo que ha convertido este delito en una problemática cada vez mayor.
Como parte de las acciones preventivas, en los próximos días los extranjeros que ingresen al país encontrarán pantallas informativas en los principales puntos de entrada, con el fin de advertirles sobre la prohibición de extraer especies de vida silvestre y las consecuencias legales de incurrir en este delito.