Nacional
Productora de jugos despide a 600 trabajadores por impacto de plaga y aumento de costos
La empresa, que tiene su planta en San Carlos, confirmó que los ceses se hicieron en todas sus áreas.
La productora de jugos y derivados de frutas, TicoFrut, confirmó este jueves el despido de 600 de sus trabajadores.
Entre las razones que la empresa dio para ese recorte de personal, se incluyó la afectación por la plaga del llamado dragón amarillo, la más agresiva y destructiva de la citricultura.
La compañía adujo que, debido a la propagación de esa enfermedad y el impacto de las condiciones climáticas extremas, sufrió una reducción de alrededor del 30% en la producción del presente periodo, en relación con los dos años anteriores. Esto suma más de seis millones de cajas de naranja.
¿Pero qué es el dragón amarillo? Su nombre real es Huanglongbing o HLB. La misma tiene un origen asiático.
La misma la causa una bacteria llamada Candidatus Liberibacter, que es transmitida por el insecto Diaphorina citri, explicó a Teletica.com el académico del Laboratorio de Entomología Agrícola y de Control Biológico de la Escuela de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional (UNA), Allan González.
"Es un insecto muy pequeñito, es un insecto picador, chupador. Cuando él va en ese proceso de estar alimentándose de planta en planta, va adquiriendo la bacteria y de esa misma forma la va transmitiendo en los cítricos.
"Representa una enfermedad que no tiene cura, una vez que entra al sistema de la planta, no tiene cura. Y se detecta por algunas sintomatologías que la planta empieza a manifestar o a través de análisis biológico, donde ya se detecta y se confirma la existencia de esta bacteria en el floema de las plantas", señaló.
La plaga afecta principalmente a naranjas, limones, mandarinas, limas, toronjas y otros cítricos.
Sus manifestaciones varían entre tipos:
"Es una muerte progresiva", resumió el ingeniero agrónomo. "Una de las recomendaciones, como no tiene cura, es asegurarse de que las empresas consigan árboles certificados, que lleguen al campo sano y, a la menor mínima alerta que hay en campo, los árboles en lo general los eliminan y los cortan de raíz de una vez para evitar la propagación de la enfermedad", agregó.
Se estima que la plaga ingresó al país en 2005, ya fuera por plantas que ingresaran con la enfermedad, con huevecillos o por injertos. No obstante, no fue sino hasta 2010 que se confirmó la presencia de la bacteria en la Zona Norte.
De hecho, ese es uno de los sectores donde se tiene mayor riesgo o afectación por esta plaga, en el tanto que ahí es donde se concentran la mayoría de las productoras de cítricos y jugos del país. TicoFrut es el vivo ejemplo de ello, pues su planta se encuentra en Agua Zarcas de San Carlos.
González destacó que estas compañías han realizado importantes esfuerzos para mejorar la detección de la enfermedad y procurar la erradicación de árboles infectados, mediante la implementación de sistemas de identificación y el entrenamiento de peones.
"Cuando han sido árboles dentro de la misma Zona Norte, que se yo, de traspatio que la gente tiene porque le gusta tener un arbolito de naranja, limón, etcétera. Entonces, ellos van y hacen monitoreos y eliminan esos árboles a cambio de darle a las personas otros árboles. Porque en realidad las empresas grandes los tienen bastante bien controlados; el problema de ellos es más bien los pequeños, o los árboles que están en el traspatio, que son árboles aislados", hizo ver el especialista en Ecología, Comportamiento y Biodiversidad de Insectos.
Otros sectores en los que se ha detectado la plaga son los sembradíos de mandarina de Puriscal y Acosta, así como los de naranjilla y limón mecino en San Vito de Coto Brus y Buenos Aires, al sur del territorio nacional.
Algunas estrategias adicionales en estos lugares incluyen la aplicación de herbicidas y la cría de parasitoides (avispones muy pequeños), enemigos naturales del Diaphorina citri.
"La alerta es permanente y se hacen toda clase de esfuerzos para tratar de minimizar el efecto que tiene el dragón amarillo en las zonas productoras de cítricos, pero principalmente en la Zona Norte. Hay legislación, hay alertas y todo el asunto, y digamos que está bien contenido el problema, pero sí hay alerta constante con respecto a esta situación", reflexionó el experto.
En ese sentido, el académico indicó que la afectación provocada por esa plaga puede llegar a impactar la economía de una región completa.
Y ese parece ser el caso de TicoFrut, aunque los alcances de las medidas adoptadas por la empresa todavía están por verse.