Nacional
En Isla Caballo, ver televisión depende de generadores y antenas improvisadas
Las familias de esta comunidad del Golfo de Nicoya utilizan gasolina, paneles solares y antenas caseras para acceder a la señal nacional.
En Isla Caballo, en medio del golfo de Nicoya, viven unas 350 personas sin acueducto ni red eléctrica. Existen pozos que se contaminan con agua salada.
La única forma segura de llevar agua potable es a bordo de una lancha, que cada mañana llega hasta la costa y los vecinos deben recoger lo que les corresponde en bidones plásticos.
Para la Escuela de Playa Torres, los vecinos llevaban el agua en tinas desde un pozo ubicado a más de un kilómetro de distancia.
En 2015, la Universidad Nacional (UNA) empezó a trabajar con la comunidad para buscar una solución y años después se sumó el Tecnológico de Costa Rica (TEC). Hace poco más de un año, el sistema empezó a funcionar combinando tres tecnologías:
Todo el sistema funciona con paneles solares. Antes de llegar al tubo, el agua pasa por tres filtros y por luz ultravioleta.
En la época seca, los equipos que captan agua del aire siguen produciendo. En la época lluviosa, los tanques se llenan.
El otro centro educativo, la Unidad Pedagógica Rural Isla Caballo, cuenta con un sistema similar. Ahí estudian alumnos de primaria y secundaria.
El mantenimiento es constante. El salitre, el sol y la humedad desgastan los equipos con mayor rapidez, y cada reparación implica cruzar el golfo en bote con herramientas y repuestos.
El resto de la isla no tiene agua
Hoy, las dos escuelas tienen agua potable a diario, pero el resto de la isla sigue dependiendo del agua que llega desde Puntarenas.
La UNA gestiona ante la ASADA de Lepanto y la Municipalidad de Puntarenas que Isla Caballo cuente algún día con un acueducto propio.