En Isla Caballo, ver televisión depende de generadores y antenas improvisadas
Las familias de esta comunidad del Golfo de Nicoya utilizan gasolina, paneles solares y antenas caseras para acceder a la señal naciona.
En Isla Caballo, en medio del Golfo de Nicoya, ver televisión no es una actividad sencilla. Las familias dependen de generadores eléctricos, gasolina, paneles solares y antenas instaladas de forma artesanal para acceder a la señal nacional.
Para don Jason Reyes, encender el televisor representa todo un proceso. Debe trasladar gasolina hasta el lugar donde tiene su vivienda y utilizarla para alimentar un generador (ver video adjunto en la portada).
Después, necesita una antena colocada en un árbol. Un cable lleva la señal hasta el televisor de su casa.
La televisión forma parte de su rutina, principalmente para informarse.
“Siempre vemos noticias y más que todo siempre el Canal 7 para las noticias”, explicó Reyes.
Su familia aprovecha las horas en las que tiene combustible disponible. En promedio, utiliza un galón de gasolina al día para mantener funcionando la planta.
“Siempre lo prendemos de 6 a 8, 9 por ahí, siempre las noticias. Vemos un ratillo otro para mi Canal 7 y después ponemos el internet con el teléfono y vemos una película en YouTube”, contó.
El costo de la electricidad y de los servicios de televisión también representa una limitación para estas familias.
Reyes explicó que un plan de televisión por cable puede costar entre ¢25.000 y ¢30.000. A ese monto se suman otros gastos relacionados con el traslado.
Para los habitantes de la isla, ese dinero puede destinarse a necesidades básicas.
“Imagínate comprar gasolina para nosotros, para trabajar, o algo que ocupemos de sustento”, señaló.
Antenas improvisadas para captar la señal
Don Felipe Torres, propietario de uno de los pequeños abastecedores de Playa Torres, también encontró una forma de captar la señal abierta.
En su vivienda instaló una antena en un largo palo de madera. La elevó lo máximo posible para mejorar la recepción.
Torres asegura que logra captar todos los canales nacionales. La señal puede verse afectada por las lluvias y las tormentas.
De forma jocosa, bautizó su antena como “antigaláctica”.
Entre sus programas favoritos están 7Días, ¿Quién quiere ser millonario? y los partidos de fútbol. Sin embargo, las noticias ocupan un lugar especial.
“Principalmente me gusta ver la noticia, estar enterado de lo que sucede actualmente en Costa Rica”, afirmó.
Torres también utiliza la televisión para mantener informados a otros vecinos de la comunidad.
“Yo les explico a muchos vecinos que vienen aquí también, que no están enterados de muchas cosas por medio de la misma noticia”, comentó.
La televisión depende de la energía disponible
En Isla Caballo, algunas familias cuentan con paneles solares. Otras utilizan generadores para producir la electricidad necesaria.
En el pasado, algunos hogares instalaron antenas satelitales. Aprovecharon descuentos para adquirir los servicios. Con el tiempo cancelaron los contratos por la dificultad para mantener los pagos.
Para los habitantes, contratar nuevamente un servicio de televisión satelital tampoco resulta una opción sencilla.
Estas antenas requieren energía durante todo el día y toda la noche. Las familias de la isla no cuentan con electricidad permanente.
Por eso, cada hora frente al televisor depende de la disponibilidad de combustible o de la energía generada por los paneles solares.
Así transcurre la televisión en Isla Caballo: entre generadores, antenas improvisadas y una señal que permite a sus habitantes conocer lo que ocurre más allá de la costa.

