POR Valeria Martínez | 27 de julio de 2026, 21:49 PM

Con el objetivo de enfrentar la escasez de conductores de autobús, el país modificó la Ley de Tránsito y flexibilizó los requisitos para obtener la licencia tipo C-2, necesaria para conducir autobuses, busetas y microbuses.

Hasta ahora, los aspirantes debían acumular años de experiencia con licencias B o C-1 antes de poder conducir transporte público.

Con la reforma, ese requisito desaparece para quienes aprueben un curso especializado, diseñado, fiscalizado y avalado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), que deberá garantizar que el conductor cuente con las competencias técnicas necesarias.

Sin embargo, la flexibilización no será general. La excepción solo aplicará en rutas urbanas cuyo recorrido sea menor a 20 kilómetros por sentido y cuya velocidad comercial promedio sea inferior a los 20 kilómetros por hora.

Además, la licencia llevará esa restricción hasta que el conductor acumule dos años de experiencia.

La reforma surge en medio de un déficit que, según la Cámara Nacional de Transporte, supera los 1.500 choferes y se arrastra desde hace más de 15 años. El sector asegura que las ferias de empleo y los procesos de reclutamiento no han sido suficientes para cubrir las plazas, al punto de recurrir a la contratación de mano de obra extranjera para mantener la continuidad del servicio público.

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