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¿Compra medicamentos por internet? Podría poner en riesgo su salud
El Colegio de Farmacéuticos señala que incluso un medicamento legítimo y autorizado en otro país puede representar un riesgo si ingresa a Costa Rica sin cumplir las condiciones adecuadas.
Comprar medicamentos a través de redes sociales, páginas web o plataformas de comercio electrónico puede parecer una alternativa rápida y sencilla. Sin embargo, el Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica advierte que esta práctica puede exponer a los consumidores a productos falsificados, adulterados, vencidos o que ni siquiera cuentan con registro sanitario.
La preocupación surge en medio del aumento de ofertas de medicamentos por internet, especialmente de productos e inyecciones que prometen ayudar a bajar de peso, muchas veces sin supervisión médica ni garantías sobre su origen.
Según los especialistas, adquirir medicamentos fuera de los canales autorizados impide verificar aspectos fundamentales como la procedencia del producto, sus condiciones de almacenamiento y transporte, así como la composición real de sus ingredientes.
No basta con que el medicamento sea original.
La advertencia no se limita a productos falsificados.
El Colegio de Farmacéuticos señala que incluso un medicamento legítimo y autorizado en otro país puede representar un riesgo si ingresa a Costa Rica sin cumplir las condiciones adecuadas de transporte y conservación.
Muchos medicamentos requieren temperaturas específicas y controles estrictos durante toda la cadena de distribución. Si estas condiciones se rompen durante el traslado, los principios activos pueden alterarse, afectando la calidad, seguridad y eficacia del tratamiento.
Verifique el registro sanitario.
Ante este panorama, los farmacéuticos recomiendan que, antes de consumir cualquier medicamento, las personas verifiquen que cuente con el respectivo registro sanitario autorizado en Costa Rica.
Además, aconsejan adquirir estos productos únicamente en establecimientos autorizados y evitar compras realizadas mediante perfiles de redes sociales, grupos de mensajería o vendedores que no puedan demostrar la legalidad y trazabilidad del producto.
Los especialistas recuerdan que cuando se trata de medicamentos, el ahorro o la facilidad de compra nunca deben estar por encima de la seguridad del paciente.
