POR Christopher Camacho | 10 de octubre de 2016, 8:35 AM

El autismo es una de los trastornos que más gana terreno en el orbe, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Solo en Costa Rica se estima -a partir de datos médicos- que cerca de 64 mil personas podrían tener algún tipo de trastorno mental o psicológico como autismo, depresión, esquizofrenia e hipocondría, entre otros.

El autismo es una de las que forma parte de Día Mundial de la Salud Mental, por lo que expertos en ese campo señalan varios puntos a tener en cuenta para el rápido diagnostico en los niños.

“Los niños con Trastorno del Espectro Autista a menudo muestran un interés inusual intenso en ciertos objetos o en ciertas experiencias sensoriales. Pueden repetir algunos comportamientos una y otra vez. Estos signos no son transitorios, sino que persisten en el tiempo”, comentó Alejandra Segura, psicopedagoga, docente de Educación Especial y especialista en Neuropsicoeducación.

Es por eso que es necesario estar atento a estos cambios en el comportamiento de los pequeños:

1- Presenta interés sensorial inusual en los materiales de juego o en las personas (oler, tocar, palpar texturas repetidamente, lamer, presentar interés inusual fuerte por repetir ciertos sonidos o inspección visual inusual o prolongada).

2- Realiza movimientos de manos y dedos o de postura inusuales o repetitivos (aleteo, balanceo, pasearse sin rumbo, posturas atípicas).                

3- Presenta alteraciones sensoriales o motoras como problemas de regulación en llanto (llora en exceso, sin razón alguna o al contrario casi no llora en situaciones en las que se espera llanto)

4- Fijación visual atípica (ver la luz o cosas que se mueven de manera repetida, como la lavadora de ropa).

5- Inspección inusual de objetos (hacer girar las ruedas, alinear cosas).

6- Hiporreactividad o hiperreactividad a los sonidos u otras formas de estimulación sensorial (le molestan sonidos o se pega al oído juguetes con sonidos de manera atípica, le molestan ciertos sabores o texturas, se niega o llora cuando le bañan o le cortan las uñas o el cabello).

7- Además tenga en cuenta si a los 18 meses hay regresión de algunas habilidades de lenguaje y sociales que ya estaban adquiridas, retraso en la motricidad fina y gruesa, alteración en la regulación de funciones relacionadas con el sueño, la comida y la atención o si presenta comportamiento agresivo.

La detección temprana de este tipo de trastornos, así como su tratamiento ayudan a mejorar la experiencia de vida de este tipo de personas en la adolescencia y edad adulta.