Nacional
Cinco asesinatos en diferentes moteles del país se han registrado en la última década
La facilidad para que los homicidas actúen en un motel quizá se debe a la privacidad que tienen estos lugares y al poco contacto que existe de los encargados del motel con los clientes.
En la última década se han registrado cinco asesinatos en diferentes moteles del país. La poca vigilancia en estos lugares podría facilitar la labor de los asesinos.
El caso ocurrido este viernes donde un hombre de nacionalidad colombiana murió tras recibir varios disparos en un motel no es nuevo para las autoridades, años atrás se han registrado otras muertes en este tipo de lugar.
El primero de ellos fue en diciembre del 2004. Ese día un joven y su novia fueron encontrados sin vida en el motel el retiro en San Rafael Abajo de Desamparados. Según las autopsias ambos murieron asfixiados ya que dejaron encendido el vehículo y el monóxido de carbono que genera la combustión del motor les provocó la muerte.
El 11 de febrero del 2005 se registró un nuevo caso. Un taxista de Orotina, murió en la habitación 16 del motel Paraíso, en San Francisco de Dos Ríos, tras ser apuñalado por desconocidos.
Cuatro años después se presenta la siguiente víctima en un motel. Un joven ingresa al motel Paraíso en San Francisco junto a dos sujetos extranjeros y un acompañante, horas después aparece sin vida dentro del cuarto, al parecer tras una sobredosis de droga.
Pero aquí no acaba, el 25 de marzo del 2009, Jackeline Corrales de 24 años muere a manos de su pareja sentimental en motel La Cima en San Ramón de Alajuela.
La facilidad para que los homicidas actúen en un motel quizá se debe a la privacidad que tienen estos lugares y al poco contacto que existe de los encargados del motel con los clientes.
En un motel, por ejemplo, nunca se sabe quién cobra. Ya que por políticas de privacidad y para que los visitantes no se incomoden, los del lugar evitan el contacto con las personas que entran a la habitación.
A la hora de elegir un cuarto también existe total privacidad, casi todos los moteles tienen un sistema de señales que funciona como los semáforos:
Luz verde está disponible y roja si está ocupada.
Estos lugares pasan abiertos las 24 horas y pueden ingresar más de dos personas a un cuarto, eso sí, se les cobra un monto mayor al normal.
En la mayoría existen cámaras de vigilancia pero únicamente en las entradas del lugar.
Existen algunas restricciones, como prohibir el ingreso y la estancia de personas menores de edad, sin embargo, algunos los incumplen, tal es el caso ocurrido este viernes con la muerte del colombiano, ya que una de las mujeres que lo acompañaban y que figura como testigo tiene tan solo 16 años.
En estas políticas de los moteles de privacidad se deja en libertad el acceso a cualquier tipo de persona de las cuales nunca se sabe nada, ya que muchas salen del lugar con la cara tapada o en forma rápida para no ser vistos.
