Capital sedienta: el déficit de agua que San José no puede resolver solo
Los expertos coinciden en que, sin nuevas fuentes de abastecimiento y una planificación de largo plazo, la presión sobre el líquido vital crecerá.
POR María Jesús Prada | 30 de mayo de 2026, 8:00 AM
San José enfrenta desde hace años una presión cada vez mayor sobre su abastecimiento de agua. El crecimiento urbano, la alta concentración de población y el impacto del cambio climático han convertido el acceso al recurso en uno de los principales desafíos para la capital.
Aunque el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) asegura que mantiene proyectos para fortalecer la red, comunidades como Hatillo reportan cortes frecuentes y problemas de presión que afectan la vida cotidiana de miles de personas.
Ese es tal vez el mejor ejemplo de lo que se entiende por estrés hídrico: una mayor demanda de agua para un sector y población determinados.
“San José concentra el mayor estrés hídrico del país”, puntualizó en entrevista con Teletica.com el profesor de la Escuela de Geología de la Universidad de Costa Rica (UCR), Marco Barahona.
“Ese estrés hídrico lo que indica es que hay una mayor necesidad de agua en ese sector, tanto por la población como por las actividades productivas. Es la demanda más alta del país en relación con el agua disponible”, añadió el experto en agua y mantos acuíferos.
Barahona indicó además que la urbanización ha reducido la capacidad natural del suelo para infiltrar agua.
Antes, en un terreno libre, la lluvia caía y se infiltraba al ritmo natural del suelo. Pero ahora, con los techos, las aceras y las calles, la permeabilidad es inferior y el agua escurre hacia los caños, va hacia los ríos y eventualmente llega al mar.
Como si fuera poco, la capital tiene la particularidad de que carece de un acuífero lo suficientemente importante como para que Acueductos y Alcantarillados pueda habilitar pozos para la extracción de agua de consumo humano, según el especialista.
Esos cuerpos de agua principalmente son los de Barva y Colima, situados en Heredia.
Población sedienta
Entre tanto, en Hatillo, los vecinos se quejan de constantes interrupciones del servicio, lo que afecta su diario vivir.
Algunos años atrás, la situación era todavía peor en ese distrito de lo que es en la actualidad.
En 2024, por ejemplo, la Sala Constitucional dio por probados 110 racionamientos de agua en cuestión de tres meses en esa localidad, tal y como se desprende de la resolución 2024-018775 en la que se condenó al Estado.
"Los más afectados son pequeñas empresas o las familias donde hay gente enferma, donde no pueden realizar la limpieza de forma normal", señaló el líder comunal, David Contreras, en conversación con este medio.
No obstante, este adulto mayor de 66 años reconoce que ha habido una mejoría este año. Los cortes de agua que se extendían hasta cinco días consecutivos parecen haber disminuido, aunque el temor prevalece.
A pesar de lo anterior, el dirigente cuestiona las medidas temporales que se han venido implementando.
"El acueducto es una institución que brinda las respuestas adecuadas en todo momento. Por ejemplo, ellos dicen cuando hay cortes de agua que, con enviar una cisterna, consideran que están resolviendo, pero eso no es así", indicó el vecino.
Por su parte, el subgerente del AyA para la Gran Área Metropolitana (GAM), Rándall Campos, apuntó que se tienen en desarrollo proyectos para fortalecer la infraestructura y reducir vulnerabilidades en San José.
"La institución ha venido priorizando inversiones estratégicas orientadas a fortalecer la resiliencia de los sistemas de abastecimiento, especialmente ante el crecimiento de la demanda y los efectos asociados al cambio climático", aseguró el funcionario.
Pero el alcalde de San José, Diego Miranda, calificó los trabajos ejecutados hasta ahora como una "medida paliativa".
Si bien el gobernante local reconoció que la ampliación de la red que se lleva a cabo desde la Uruca hasta los barrios del sur de la capital —incluido Hatillo— es importante, también recordó que durante la época seca, los tanques a los que llegará todo el líquido se bajan muy rápido sin fuente alguna que los llene.
La gran apuesta
Tanto especialistas como autoridades locales y vecinos coinciden en que el proyecto Orosí II aparece como la principal solución estructural para reforzar el abastecimiento de agua en la Gran Área Metropolitana.
El alcalde de San José, Diego Miranda, lamentó que esa iniciativa ha saltado de gobierno en gobierno, sin que todavía vea la luz.
Incluso, el gobernante local cuestionó cómo, durante la administración de Rodrigo Chaves (2022-2026), el proyecto más bien se desfinanció.
"El único proyecto viable en la actualidad es Orosí II. Cualquier gobierno que quiera hacer las cosas bien, indistintamente de su color o su bandera política, tiene que planificar un proyecto de esa magnitud para llevar al país a otro nivel", aseguró Miranda.
Una visión similar tiene el dirigente comunal de Hatillo, David Contreras, quien señaló la iniciativa como "una solución global para el problema del agua".
El proyecto en cuestión contempla la construcción de una nueva red para aumentar la capacidad de traer nuevas fuentes de agua a San José, desde Orosí de Paraíso. Pero dada la complejidad de la obra, incluso serán necesarias expropiaciones.
Los costos de la iniciativa ascienden a los $600 millones. Precisamente, ese parece ser el motivo por el que el proyecto no avanza, según Miranda.
Sobre el particular, Teletica.com tiene en trámite una consulta ante Acueductos y Alcantarillados.
Las limitaciones actuales
Sin embargo, los expertos advierten que resolver el problema no es sencillo. El geólogo Marco Barahona explicó que, en el caso de Hatillo, las condiciones geológicas impiden desarrollar pozos capaces de abastecer a la comunidad.
El experto mencionó que Acueductos y Alcantarillados incluso ha hechopozos exploratorios en Barrio Cuba, sin que se hallaran materiales geológicos capaces de almacenar agua en cantidades aprovechables.
“Construir un pozo en Hatillo como solución al problema de abastecimiento, desafortunadamente, no es viable. Las condiciones geológicas no lo permiten”, señaló.
El vocero del instituto, Randall Campos, reconoció que existen sectores vulnerables dentro de la Gran Área Metropolitana, principalmente durante la época seca.
“Existen algunos sectores y sistemas de la GAM que presentan condiciones vulnerables principalmente durante la época seca, particularmente aquellos que dependen en mayor medida de fuentes superficiales”, apuntó.
Mientras tanto, el alcalde Diego Miranda insistió en que las municipalidades tienen capacidades limitadas para enfrentar la crisis, no solo por sus competencias, sino también por sus presupuestos.
Los expertos coinciden en que, sin nuevas fuentes de abastecimiento y una planificación de largo plazo, la presión sobre el agua seguirá creciendo en San José.
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