POR Mariela Montero Salazar | 17 de febrero de 2026, 16:35 PM

El Hospital Calderón Guardia alcanzó este mes de febrero un hito histórico: completar 150 trasplantes de hígado desde que inició su programa en 2009.

En entrevista con Teletica.com, la doctora Vanessa López, coordinadora del Programa de Trasplante Hepático, destacó que, más allá de la cifra, este logro tiene un significado profundo: “Cada cirugía es una segunda oportunidad de vida”.

El centro médico mantiene una tasa de supervivencia del 92,5%, comparable con los niveles de países de primer nivel, según la especialista. La gran mayoría de los trasplantes, un 98%, se han realizado gracias a donante cadavérico.

“Los donantes cadavéricos constituyen la base del programa hepático en Costa Rica. Detrás de cada órgano trasplantado hay una decisión profundamente generosa de una familia que, en un momento de enorme dolor, opta por transformar esa pérdida en una oportunidad de vida para otros”, recalcó la doctora López.

El programa nació en 2009, pero en los últimos años ha experimentado su mayor crecimiento. Según la especialista, los primeros 50 trasplantes se realizaron entre 2009 y 2018, mientras que los últimos 100 se han completado desde 2019, incluyendo 50 en apenas dos años.

“Este avance refleja un fortalecimiento del programa en distintos frentes: mayor disponibilidad quirúrgica, equipos de donación más robustos, optimización de procesos clínicos y mejor articulación con la red nacional de donación. Esto permite atender a más pacientes en lista de espera y reducir los tiempos de atención”, explicó López.

A pesar de los logros, López reconoce que el programa enfrenta desafíos importantes para mantener su crecimiento y calidad. Por ejemplo, reducir los tiempos de espera para los pacientes, incorporar innovación tecnológica y protocolos clínicos más eficientes, así como formar nuevos especialistas y asegurar su permanencia en el programa.

“Detrás de cada trasplante existe un equipo multidisciplinario integrado por médicos, cirujanos y profesionales de disciplinas de apoyo —Enfermería especializada, Trabajo Social, Nutrición, Psicología, Farmacia, Microbiología, Odontología, Transportes— y personal administrativo”, explicó. “Es este trabajo integral lo que permite que el programa funcione los 365 días del año”.

Según la coordinadora, un trasplante de hígado es un proceso altamente complejo que comienza con detección temprana de la enfermedad hepática avanzada, evaluación completa del paciente, estabilización clínica, identificación de donantes cadavéricos y seguimiento postoperatorio a largo plazo.

“Para los pacientes, significa acceso a una oportunidad real de recuperación. El trasplante de hígado, en muchos casos, es la única alternativa terapéutica a seguir. Además, permite a las personas retomar sus actividades y reintegrarse a su entorno familiar, social y laboral”, concluyó la especialista.

Lea también

Nacional

Paciente trasplantado de dos pulmones estuvo más de 70 días conectado a máquina en HNN

El niño requería un sistema llamado ECMO, que bombea y oxigena la sangre fuera del cuerpo para que sus órganos pudieran “descansar”.