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57 años de amor y miles de pasos juntos: don Jorge y doña Mayela alegran con baile típico
Entre música, pasos y sonrisas, esta pareja demuestra que la felicidad se construye día a día… y que el amor verdadero también se baila.
Hay personas que llegan a un lugar y lo iluminan con su energía. Ese es el caso de Xenia Sánchez, vecina de San Francisco de Heredia, quien encontró una nueva forma de servir a los demás compartiendo algo que nunca le ha faltado: su alegría.
A sus 71 años, forma parte del grupo de adultos mayores Dulces Melodías, en Monterrosa de Heredia, donde desde hace un año se desempeña como voluntaria acompañando a quienes participan de las actividades.
Curiosamente, su historia comenzó al otro lado. Primero llegó como integrante del grupo, buscando disfrutar de las actividades y compartir con otras personas de su edad.
"Primero empecé como parte del grupo, pero luego di el paso a voluntaria, donde asisto, apoyo y trato de contagiar con mi alegría a las personas que vienen a mejorar calidad de vida", comentó.
Desde entonces, Xenia se ha convertido en una de esas figuras que siempre está dispuesta a colaborar, acompañar y animar a quienes la rodean. Su entusiasmo es parte importante del ambiente que se vive en cada encuentro.
Pero esa alegría tiene raíces profundas. Según cuenta, es una herencia familiar que recibió de la mujer que más admira.
"La heredé de mi mamá. Ella cantaba, bailaba, hacía obras de teatro... y yo heredé todo eso", recordó con una sonrisa.
Hoy, esa herencia se transforma en canciones, conversaciones, abrazos y momentos de compañía para decenas de adultos mayores que encuentran en Dulces Melodías un espacio para mantenerse activos y disfrutar de una mejor calidad de vida.
Porque para Xenia, servir no significa hacer grandes cosas. A veces basta con regalar una sonrisa, compartir una canción o estar presente para alguien que lo necesita.