POR Diana Vásquez | 9 de septiembre de 2026, 18:55 PM

Con apenas 6 años, Alanna Piedra ya tiene claro que quiere dedicar su vida al arte. El baile llegó primero, casi de manera natural, porque creció entre ensayos, música y coreografías (ver video adjunto).

Sus padres son instructores de baile y, desde muy pequeña, Alanna encontraba la manera de colarse en los ensayos para observarlos y, poco a poco, convertirse también en parte de ese mundo.

Hoy, aquella niña que miraba desde un rincón ya es una bailarina nata y su talento comienza a traspasar las fronteras de los salones de ensayo.

Las redes sociales se han convertido en una vitrina para mostrar sus habilidades y uno de sus videos bailando la canción Qué suerte la mía, de Chayanne, llegó hasta el propio artista, quien decidió compartirlo. Un momento que para Alanna y su familia significó mucho más que una publicación: fue una muestra de que su talento puede llegar muy lejos.

Pero el baile no es su única pasión. Alanna también disfruta cantar y ahora comienza a dar sus primeros pasos en la música con el lanzamiento de su primer sencillo.

En este nuevo camino cuenta con un aliado muy especial: su tío, quien es productor musical y tiene un estudio de grabación. Él la acompaña y guía en este sueño de convertirse en cantante y desarrollar todo su potencial artístico.

Detrás de cada paso, cada canción y cada coreografía también está una familia que ha decidido acompañar su talento, permitiéndole explorar aquello que disfruta y motivándola a seguir aprendiendo.

Alanna apenas tiene 6 años, pero ya empieza a escribir su propia historia en el mundo artístico.

Su baile, su voz y esa naturalidad frente a las cámaras la convierten en una pequeña promesa del talento costarricense, una niña que comenzó jugando entre ensayos y que hoy da sus primeros pasos hacia un sueño que apenas comienza.

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