POR Johnny López | 7 de julio de 2026, 18:55 PM

Mientras una retahíla arranca sonrisas y una bomba improvisada pone a todos a aplaudir, hay una persona que casi siempre está en el centro de la celebración. En su comunidad, en León Cortés, hablar de actividades comunales es hablar de Mayela Meza, una vecina que convirtió el folclor en parte de su forma de vivir.

Le apasiona decir retahílas, recitar bombas, bailar música típica y participar en cuanto evento se organiza. Con naturalidad, contagia entusiasmo a quienes la rodean y se ha ganado el cariño de sus vecinos por esa energía que nunca falta (ver video adjunto).

"A mí me gusta mucho participar en cuanta actividad realicen en la comunidad, diciendo bombas o bailando", comenta sobre una afición que nació cuando era apenas una niña y que con los años se convirtió en una de sus mayores alegrías.

Pero detrás de esa sonrisa también hay una historia de esfuerzo. Durante muchos años enfrentó junto a su esposo las dificultades económicas de la familia, trabajando y apoyándolo mientras sus hijos eran pequeños. Fueron años de sacrificio, con la esperanza de sacar adelante su hogar.

Hoy la vida es distinta. Sus hijos son quienes la acompañan y la apoyan en esta etapa, marcada también por la ausencia de su esposo, una pérdida que todavía duele.

"Hoy mis hijos me ayudan a mí... ya mi esposo no está conmigo, pues falleció hace 5 meses, y a mí eso me ha dolido mucho, pero desde que me reúno con el grupo de adultos mayores, mis días han mejorado", cuenta con emoción.

En ese grupo encontró mucho más que un espacio para compartir. Encontró amistades, compañía y un motivo para volver a disfrutar cada encuentro, cantando, bailando y manteniendo vivas las tradiciones que tanto ama.

Porque para Mayela, cada bomba, cada retahíla y cada baile son mucho más que una presentación. Son una manera de celebrar la vida, de honrar sus raíces y de demostrar que siempre existen razones para sonreír, incluso después de los momentos más difíciles.

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