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En el frío cantón de Coronado, hay dos mujeres que se han ganado un apodo muy especial: "Las Claritas". Y es que, más allá de compartir parte de su nombre, ambas tienen algo en común: una forma muy particular de iluminar los días de quienes las rodean (ver video adjunto).
Por un lado está Clara Luz Chaves, reconocida por su espíritu de servicio y su disposición para ayudar a los demás. Por el otro, Ana Clara Núñez, dueña de una energía contagiosa y una sonrisa que parece no apagarse nunca.
"Aquí ando dándome una vuelta en este día tan frío para atraer la luz y el brillo a la comunidad", comenta entre risas doña Clara Luz, aprovechando la coincidencia de su nombre para hacer una broma.
"Y yo vengo dispuesta a todo, con toda la energía. A mí el sol no me quema ni la lluvia me moja", agrega entre carcajadas doña Ana Clara.
Detrás de esa alegría constante hay una historia de fortaleza y resiliencia.
Ana Clara tiene 76 años y es una orgullosa madre y abuela. Como muchas personas, ha enfrentado momentos difíciles a lo largo de su vida, pero decidió asumir cada reto con una actitud positiva.
"Tengo 76 años, bien vividos gracias a Dios, que es quien me da la fuerza", asegura.
Hace siete años encontró un nuevo impulso en la Asociación de Personas Adultas Mayores de Coronado. Llegó al grupo en un momento especialmente complejo, tras la muerte de su esposo, y allí encontró compañía, apoyo y razones para seguir adelante.
"Mis hijos me motivaron y apoyaron para que siguiera en el grupo. Me ha servido montones para mantener la alegría. Me meto en todos los grupos: baile, manualidades y otras actividades que ayudan mucho", cuenta.
Hoy, su entusiasmo es una inspiración para quienes la conocen. Porque para Ana Clara, la edad nunca ha sido un límite para disfrutar la vida, hacer amistades y seguir construyendo recuerdos.
Y junto a Clara Luz, forman un dúo que demuestra que la mejor manera de iluminar una comunidad no siempre viene de una lámpara o un foco, sino de personas que, con su ejemplo, su servicio y su alegría, hacen que los días de los demás brillen un poco más.