MasQN
La pizza que un chef de Pérez Zeledón creó para no olvidar tiempos difíciles de su infancia
Puré de papa, mozzarella y albahaca. Jeison Fernández transformó un recuerdo de tiempos difíciles en una pizza artesanal que cuenta su historia.
Caminando por las calles del centro de San José, de pronto se escucha una voz imposible de ignorar: gruesa, potente, con ese tono clásico de locutor que obliga a cualquier transeúnte a voltear la cabeza.
"¡Lleve su casado, almuerzos baratos, sándwiches al mejor precio!"
Una voz con semejante presencia no pasa desapercibida. Y siguiendo ese sonido, la historia que se encuentra al doblar la esquina tiene mucho más peso de lo que aparenta.
Al fondo de ese llamado inconfundible hay una pequeña soda llena de historias. La voz pertenece a Richard Arick, propietario del local y, durante muchos años, una de las figuras más reconocidas de Radio Periódico Reloj.
La misma voz que durante décadas acompañó a miles de costarricenses a través de las ondas radiales, hoy anuncia casados y almuerzos en pleno centro de la capital.
Con el cierre de la emisora, Richard decidió darle un nuevo rumbo a su vida y sumarse al proyecto de la soda familiar junto a su esposa. Sin embargo, algo permaneció intacto: su forma de relacionarse con la gente.
Don Richard sostiene que para ser un buen periodista, antes hay que ser una buena persona. Y quienes visitan su local parecen confirmarlo con cada visita. Sus clientes lo describen como cálido, atento y amable; de esos personajes que aún se dan el tiempo de conversar mientras sirven el almuerzo, sin prisa y sin protocolo.
La comunicación siempre estuvo presente en la vida de Richard, y no por casualidad. Su madre también fue locutora y desarrolló parte de su carrera incluso en Miami. Su padre, por su parte, fue un destacado artista plástico cuyos retratos adornan hoy las paredes de la soda, convirtiendo el local en un pequeño espacio de memoria, historia y arte costarricense.
Aunque la radio tradicional quedó atrás, Richard no dejó que su voz se silenciara. Hoy revive el espíritu de Radio Periódico Reloj a través de TikTok, donde comparte cápsulas informativas y noticias con la misma cadencia que marcó a generaciones enteras de radioescuchas. Y, curiosamente, miles de personas siguen eligiendo escucharlo.
Porque hay voces que no envejecen. Solo encuentran nuevos micrófonos.
Y mientras sus videos acumulan reproducciones en redes sociales, en la soda los casados siguen saliendo del mostrador acompañados de algo que ningún restaurante puede poner en la carta: una de las voces más reconocibles de la historia de Costa Rica.