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Tres amigos que perdieron su trabajo terminaron abriendo un restaurante en Alajuela
Club Sandwich nació del esfuerzo de tres amigos que remodelaron su propio local y apostaron por un negocio que mezcla creatividad culinaria y amistad.
En Tibás hay un aroma que anuncia algo más que pan recién horneado. También habla de esfuerzo, de constancia y de una mujer que decidió no rendirse cuando las cosas no salían como esperaba.
Elizabeth Arauz, conocida con cariño como “La Machita”, descubrió su pasión por la repostería siendo muy joven. Todo comenzó con un curso que despertó su curiosidad por el mundo del pan y los postres. Los primeros intentos, recuerda con humor, no siempre salían bien.
Como ella misma dice entre risas, al inicio “se jalaba tortas”. Pero lejos de desanimarse, cada error se convirtió en una lección que la impulsó a seguir aprendiendo.
Con el paso del tiempo, la práctica, la disciplina y su actitud positiva fueron afinando su talento. Así fue construyendo una trayectoria que hoy la ha convertido en una panadera respetada en su comunidad.
Actualmente trabaja en la reconocida Panadería San Juan, donde comparte jornada con un equipo mayoritariamente masculino. Allí se ha ganado el respeto de sus compañeros gracias a su carisma, liderazgo y una energía que contagia a todos.
Siempre tiene una palabra de ánimo, una broma o una sonrisa lista para enfrentar las largas jornadas que exige el oficio.
Sin embargo, su historia no termina en el mostrador de la panadería. Con esfuerzo y determinación, Elizabeth también logró cumplir uno de sus mayores sueños: convertirse en dueña de su propia panadería.
Quienes la conocen la describen como el alma de la fiesta, una mujer alegre que motiva a otros a luchar por sus metas y a no perder la fe en sus sueños.
Si desea conocer más sobre su historia y su trabajo, puede repasar el reportaje completo en el video que aparece en la portada de este artículo.