POR Diana Vásquez | 19 de mayo de 2026, 17:55 PM

Con el gorro de natación bien ajustado y una sonrisa tranquila, doña María Carranza inicia una vez más su rutina en la piscina de ADIFORT, en La Fortuna de San Carlos. El agua le brinda confianza, calma y la sensación de estar en un lugar seguro. Entre ejercicios y brazadas constantes, encontró un espacio que se convirtió en parte esencial de su vida.

Detrás de cada mañana en la piscina existe una historia marcada por la valentía. Hace algunos años, doña María recibió un diagnóstico de cáncer de mama, una noticia que cambió por completo su cotidianidad. Aun así, decidió enfrentar el proceso con serenidad, fe y una actitud positiva que se convirtió en su principal fortaleza.

Durante ese camino, el ejercicio ocupó un papel fundamental en su recuperación. La natación le ayudó físicamente y le permitió encontrar tranquilidad emocional en medio de uno de los momentos más difíciles de su vida. En cada sesión dentro del agua descubrió una forma de sanar, mantenerse activa y enfocarse en el presente, dejando de lado el miedo para darle espacio a la esperanza.

Hoy, doña María continúa asistiendo con disciplina y entusiasmo a la piscina de ADIFORT. Su constancia refleja que una enfermedad no define quién es una persona ni limita sus ganas de vivir plenamente. A través de sus acciones transmite un mensaje poderoso: cuidar la salud, mantenerse en movimiento y conservar una actitud positiva también forman parte de la lucha.

Para conocer de cerca la historia de doña María y verla en acción dentro de la piscina, no deje de revisar el reportaje completo en el video que aparece en la portada del artículo.

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