POR Sebastián Durango | 1 de julio de 2026, 17:55 PM

En Miramar de Puntarenas hay una mujer que no necesita grandes escenarios para brillar. Basta con que suene la música para que doña Ángela Fallas se transforme en Celia Cruz y contagie de alegría a quienes la rodean (ver video adjunto).

Desde hace 25 años, esta entusiasta vecina se disfraza de la legendaria cantante cubana para bailar, cantar y llevar un mensaje de optimismo a personas de todas las edades. Lo hace en desfiles, fiestas comunales, actividades especiales e incluso en hospitales, donde sus presentaciones arrancan sonrisas y levantan el ánimo de quienes más lo necesitan.

Curiosamente, el vestido que utiliza para caracterizarse le costó apenas ₡500 colones, pero para ella tiene un valor incalculable, pues le ha permitido compartir felicidad durante más de dos décadas.

Su energía parece inagotable. Familiares, vecinos y especialmente sus nietos la describen como un verdadero motor de entusiasmo, una mujer que siempre encuentra motivos para celebrar la vida y animar a los demás.

A través de la música, el baile y su característico personaje, doña Ángela demuestra que la alegría también puede convertirse en un acto de servicio. Su ejemplo inspira a enfrentar las dificultades con una sonrisa y a recordar que, muchas veces, un gesto sencillo puede alegrarle el día a otra persona.

Con su espíritu contagioso y su amor por la vida, doña Ángela sigue demostrando que la edad no es un límite cuando se trata de repartir felicidad.

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