POR Diana Vásquez | 2 de junio de 2026, 18:45 PM

Don Francisco García encontró en una pequeña mesa a la orilla de la calle una nueva oportunidad para salir adelante. Frente al residencial La Giralda, en Alajuela, este adulto mayor migrante nicaragüense llega cada mañana con una sonrisa, mucha fe y las manos llenas de esfuerzo para ofrecer las chilenas que prepara su esposa en casa.

La vida no ha sido sencilla para don Francisco. Hace algunos años se quedó sin trabajo y, junto a su pareja, comenzó a buscar una manera de sostenerse económicamente. Fue así como nació “Chilenas La Bendición”, un emprendimiento familiar que hoy representa más que una fuente de ingresos: es el reflejo de la perseverancia y el amor de un matrimonio que se niega a rendirse (ver video adjunto).

Desde muy temprano, don Francisco arma cuidadosamente su pequeño puesto y espera pacientemente a los conductores que pasan por la zona. Con humildad ofrece sus chilenas, mientras conversa con quienes se detienen a comprarle. Detrás de cada bolsa hay horas de trabajo de su esposa, quien es la encargada de preparar artesanalmente cada chilera, mientras él se convierte en el rostro amable del negocio.

Aunque el camino ha sido difícil, este emprendimiento les ha permitido salir adelante y mantener viva la esperanza. Uno de los mayores sueños de don Francisco es poder comprar un carro que le facilite trasladar las chilenas hasta su punto de venta, ya que actualmente debe recorrer largas distancias para llegar hasta allí.

Quienes lo conocen aseguran que siempre recibe a las personas con gratitud y una palabra amable. Su fe en Dios es parte fundamental de su día a día y, aun en medio de las dificultades, nunca pierde la sonrisa.

A la orilla de la carretera, entre el movimiento de los carros y el calor del sol, don Francisco continúa luchando por sus sueños, demostrando que el trabajo honrado y la esperanza pueden convertirse en la mayor bendición.

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