MasQN
Un oso perezoso bebé fue hallado junto a su madre muerta hoy lucha por seguir con vida
Tras varios días sin alimento ni protección, este pequeño inició un proceso de rehabilitación que hoy muestra resultados esperanzadores.
Hay proyectos que nacen como una intuición, una imagen que se instala en la mente y se queda ahí, esperando tiempo, decisión y paciencia. Así comenzó la historia de Laura Rojas, quien a los 20 años vio en una finca familiar algo más que un terreno: imaginó un espacio donde el ritmo se desacelera y el silencio vuelve a tener sentido.
Esa idea, sostenida con constancia, terminó convirtiéndose en Alma con Calma, un proyecto turístico ubicado en Turrúcares de Alajuela que hoy ofrece a sus visitantes una experiencia centrada en la naturaleza y el descanso. El lugar, rodeado de vegetación, fue tomando forma poco a poco, a partir de una visión que apostó por transformar el entorno sin perder su esencia.
En ese proceso, cada elemento fue pensado para invitar a detenerse. Dos lagos, senderos que recorren la propiedad, espacios para kayak, áreas de fogata y zonas de camping construyen una propuesta que busca algo más que entretenimiento. La intención es ofrecer un respiro, una pausa en medio de la rutina.
El proyecto también responde a una tendencia creciente hacia experiencias más conscientes, donde el contacto con la naturaleza se convierte en una forma de bienestar. En ese contexto, Alma con Calma funciona como un punto de encuentro para quienes buscan desconectarse sin alejarse demasiado de la ciudad.
Detrás de cada rincón hay una decisión que remite al origen del proyecto: aprovechar lo que ya existía y darle un nuevo significado. La finca, que durante años formó parte de la historia familiar, hoy se abre a otros, manteniendo esa misma lógica de cuidado y pertenencia.
Si quiere ver cómo luce este refugio natural y conocer la historia completa de su creación, puede repasar el reportaje en el video que aparece en la portada de este artículo.