POR Johnny López | 17 de marzo de 2026, 18:40 PM
A los 100 años, la vida se mide en recuerdos. Pero también en las pasiones que han acompañado cada etapa.
Doña Rosario Quirós Roldán decidió celebrar su centenario de una manera distinta. No eligió únicamente el calor de una reunión familiar ni el ritual de un pastel rodeado de velas. Optó por regresar a un lugar que ha sido parte de su historia emocional durante décadas: el estadio Ricardo Saprissa.
El pasado 17 de febrero cumplió un siglo de vida. Semanas después, caminó por las graderías del estadio, observó la cancha y se detuvo en cada rincón como quien reconoce un espacio que ha sido suyo durante años, aunque no lo visite todos los días.
Para ella, no se trataba solo de un recorrido. Era una forma de celebrar todo lo vivido bajo el color morado.
Su vínculo con el Saprissa no es reciente. Como aficionada fiel, ha sido testigo de triunfos, campeonatos y también de momentos difíciles. Ha celebrado victorias y ha acompañado derrotas, siempre con la misma lealtad.
A sus 100 años, su vida también desmiente la idea de que el tiempo limita la conexión con el presente. Utiliza celular, tablet y redes sociales como Facebook para mantenerse cerca de su familia y al tanto de lo que ocurre en el mundo.
La tecnología no ha sido una barrera. Ha sido una extensión de su curiosidad.
Quienes la rodean coinciden en algo: su energía no responde a su edad, sino a su forma de vivir.
Su historia es la de una vida larga, sí, pero también la de una fidelidad que no se desgasta. Porque hay amores que no envejecen.
Si desea conocer más sobre esta historia, puede repasar el reportaje completo en el video que aparece en la portada de este artículo.
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