POR Sebastián Durango | 2 de julio de 2026, 18:55 PM

En Moravia hay un vecino que difícilmente pasa desapercibido. Se trata de don Daniel Banco, un hombre de 90 años que ha convertido el movimiento, el trabajo y el baile en la fórmula para disfrutar plenamente de la vida (ver video adjunto).

Quienes lo conocen aseguran que siempre tiene una sonrisa y una buena actitud. Le gusta bromear, compartir con sus vecinos y, sobre todo, bailar. No importa si está en una actividad comunal, en su casa o trabajando en el campo: cuando escucha música, sus pies comienzan a moverse.

Su vitalidad no se limita al baile. Don Daniel continúa realizando labores agrícolas, disfruta sembrar y aún utiliza la pala para trabajar la tierra. Mantenerse activo forma parte de su rutina diaria, un hábito que ha cultivado durante toda su vida.

Según cuenta, una alimentación sencilla, basada en arroz y frijoles, junto con la actividad física constante, ha sido fundamental para conservar su bienestar. Su entusiasmo sorprende a quienes lo ven desempeñar tareas que muchos considerarían exigentes para alguien de su edad.

Además de dedicarse al campo, también trabajó en el sector educativo, donde dejó una huella entre generaciones de estudiantes y compañeros.

Hoy, sus vecinos lo consideran un ejemplo de vitalidad. Su energía contagiosa, su espíritu optimista y su permanente sonrisa demuestran que la edad no tiene por qué ser un límite para disfrutar cada día.

Entre bailes, trabajo y alegría, don Daniel comparte un mensaje tan sencillo como inspirador: mantenerse en movimiento es una de las mejores maneras de vivir con salud, entusiasmo y felicidad.

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