Mascoticas
Guía para entender el parvovirus canino y la importancia de la vacunación
El veterinario Luis Diego Fallas explica cuáles son los síntomas, causas y tratamientos de esta enfermedad.
Durante los primeros meses de vida, los cachorros son especialmente vulnerables a enfermedades infecciosas. Entre las más peligrosas se encuentran el parvovirus y el distemper canino, dos virus que, sin prevención ni tratamiento oportuno, pueden resultar fatales.
El parvovirus canino es una enfermedad viral que ataca principalmente el sistema digestivo. El virus destruye células del intestino, lo que provoca una incapacidad para absorber nutrientes y líquidos.
Esto deriva en síntomas como vómitos persistentes, diarrea intensa —frecuentemente con sangre—, fiebre, letargo y pérdida de apetito. La deshidratación severa es una de sus principales complicaciones y puede desarrollarse en pocas horas.
Además, este virus es altamente resistente en el ambiente. Puede sobrevivir durante meses en superficies contaminadas como pisos, ropa, zapatos o utensilios, lo que facilita su propagación. Los cachorros pueden infectarse al entrar en contacto con heces de perros infectados o con espacios contaminados, incluso sin contacto directo con otro animal.
Por otro lado, el distemper canino —también conocido como moquillo— es una enfermedad viral sistémica que afecta varios órganos. Inicia generalmente con síntomas respiratorios como secreción nasal, tos y fiebre, pero puede progresar hacia problemas digestivos como vómitos y diarrea, y en etapas más avanzadas comprometer el sistema nervioso.
En estos casos, los perros pueden presentar temblores, convulsiones, tics musculares o parálisis. Incluso si el animal sobrevive, puede quedar con secuelas neurológicas permanentes. El distemper se transmite principalmente por secreciones respiratorias, a través del contacto cercano entre animales.
Frente a este panorama, la prevención es fundamental.
“La vacunación temprana es una de las decisiones más importantes que puede tomar una familia al integrar un cachorro a su hogar. Es primordial que la mascota cuente con un calendario de vacunación actualizado, así como desparasitado interna y externamente, con tratamientos innovadores, de larga duración.
"Prevenir enfermedades como el parvovirus y el distemper no solo protege la vida del animal, sino que también contribuye a la salud pública y a una convivencia más segura”, afirmó la veterinaria Pamela Lepe.
Los especialistas recomiendan iniciar el esquema de vacunación desde las primeras semanas de vida, con refuerzos periódicos según indicación veterinaria. Asimismo, aconsejan evitar sacar al cachorro a parques, aceras o lugares con alta presencia de otros perros hasta que cuente con protección completa.
Entre las principales recomendaciones para prevenir estas enfermedades destacan:
Además de la protección física, la socialización temprana también es clave para el desarrollo integral del animal. Esta debe realizarse de manera gradual y segura, una vez que el veterinario lo autorice.
Respecto al comportamiento de estas enfermedades en el país, este medio consultó al Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa). Desde su Departamento de Epidemiología indicaron que el parvovirus y el distemper son enfermedades de control particular, por lo que no corresponde a esa institución llevar un monitoreo oficial.