Entretenimiento
Nueva York se prepara para la boda de Taylor Swift y Travis Kelce
La boda en sí tendrá lugar el viernes, según se informa, con una deslumbrante lista de unos 1.000 invitados.
Después de casi dos años de relación y varios meses de especulaciones, Taylor Swift y Travis Kelce oficializaron su matrimonio en una ceremonia realizada entre el 3 y el 4 de julio en el Madison Square Garden, uno de los recintos más emblemáticos de Nueva York, según medios internacionales como People en español y The New York Times.
El representante de la cantante confirmó la unión y detalló que la pareja optó por un evento de gran escala, aunque con un fuerte control sobre la información. Los asistentes no pudieron utilizar teléfonos celulares y hasta el momento no se han divulgado imágenes oficiales de los recién casados.
Los trajes fueron confeccionados exclusivamente por Christian Dior Haute Couture, bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson. Taylor Swift complementó su atuendo con zapatos elaborados por Christian Louboutin y joyas de Cartier.
Las celebraciones comenzaron con una cena privada de ensayo en el Infosys Theater, dentro del mismo complejo. Familiares y amigos cercanos participaron en ese encuentro previo al enlace.
Antes de la boda, la pareja anunció una donación de 26 millones de dólares destinada a hospitales infantiles, bancos de alimentos y programas educativos.
En lugar de damas de honor y padrinos tradicionales, Austin Swift acompañó a su hermana, mientras que Jason Kelce hizo lo propio con el jugador de los Kansas City Chiefs.
Uno de los momentos más comentados fue la participación del actor Adam Sandler, quien ofició la ceremonia. Además, interpretó una canción dedicada a la historia de amor de la pareja.
Invitados de alto perfil
La celebración reunió a numerosas celebridades. Entre los asistentes estuvieron Selena Gomez y Benny Blanco, Ed Sheeran, Gigi Hadid, Bradley Cooper, Dakota Johnson, Hugh Grant, Zoë Kravitz, Jimmy Fallon y Tommy Hilfiger, entre otros.
También destacaron algunas ausencias. El príncipe Guillermo y Kate Middleton no asistieron al evento, pese a los rumores previos. Blake Lively tampoco formó parte de la lista de invitados, lo que alimentó nuevas especulaciones sobre el distanciamiento entre ambas.
Música, votos y menú
Los novios intercambiaron votos durante aproximadamente 20 minutos cada uno. Ambos leyeron sus mensajes desde libros con cubierta dorada. Los invitados recibieron pañuelos bordados para la ceremonia.
La música tuvo un papel central. Taylor Swift caminó hacia el altar mientras sonaba una versión acústica de una de sus propias canciones. Posteriormente, Paul McCartney interpretó I Want to Hold Your Hand y Stevie Nicks también ofreció una presentación.
El banquete estuvo a cargo del restaurante neoyorquino Zero Bond. El menú incluyó cocina italiana, sushi y diversos aperitivos.
Operativo de seguridad y críticas
Las autoridades implementaron un amplio dispositivo de seguridad alrededor del Madison Square Garden. Varias calles permanecieron cerradas durante el fin de semana, lo que provocó molestias entre comerciantes y residentes, especialmente por coincidir con las celebraciones del 4 de julio y la llegada de visitantes por el Mundial de Fútbol.
Algunos sectores criticaron el impacto económico generado por los cierres, mientras que seguidores de la cantante defendieron la organización del evento y destacaron la millonaria donación realizada por la pareja.
Pese a las críticas, la boda se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados del año dentro del mundo del entretenimiento y la cultura pop.