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'La Odisea' arrasa en las taquillas en su fin de semana de estreno
La nueva película de Christopher Nolan superó las previsiones de la industria y recuperó su millonario presupuesto durante su primer fin de semana en cartelera.
¿Ulises en un navío vikingo? El barco real que Christopher Nolan llevó a 'La Odisea'
Dos milenios separan a los vikingos de la época de Ulises. Sin embargo, Christopher Nolan eligió un navío de tradición escandinava para dar realismo a la travesía del héroe griego en 'La Odisea'.
Con sus cuerdas impregnadas de alquitrán, su cubierta de roble que cruje y sus 50 remos de abeto, el Draken Harald Hårfagre, considerado la mayor réplica moderna de un navío vikingo, dejó las sagas escandinavas para adentrarse en la mitología griega durante el rodaje de 'La Odisea'.
Durante meses, sus tripulantes, todos navegantes experimentados, compartieron travesía con Matt Damon, quien interpreta a Ulises, y con una amplia lista de actores profesionales.
“Un día, uno de los actores sentado frente a mí se mareó y vomitó por la borda. Con el viento, todo me cayó encima”, recordó el marinero Trammell Hudson.
“Pensé que sería mi gran escena porque la cámara de IMAX está muy enfocada en él, conmigo atrás esquivando las salpicaduras. Pero eso finalmente no entró en la película”, relató a la AFP durante una escala del barco en Oslo.
La producción de Christopher Nolan adapta la epopeya de Homero y relata las vicisitudes de Ulises durante su regreso a su isla de Ítaca, tras la guerra de Troya, en el siglo XII antes de nuestra era.
“Encontramos un navío vikingo construido exactamente según estas antiguas especificaciones. Y era precisamente de la forma compleja y el aparejo que necesitábamos para hacer un barco de la Edad del Bronce”, explicó Nolan.
El director decidió incorporar a la tripulación real del barco a la producción.
“Tomamos la tripulación (...) y los disfrazamos. Se convirtieron en parte de la tripulación de la cinta. Y los hombres de Ulises, los actores, se unieron con ellos y descubrieron cómo izar la vela, cómo aparejarla, cómo remar, ese tipo de cosas”, explicó.
En lugar de recrear el navío con imágenes generadas por computadora, Nolan quería un barco real, capaz de navegar en mar abierto con una tripulación de carne y hueso.
“La mayoría de las escenas habrían sido completamente diferentes si no hubiéramos estado allí, haciendo las cosas de verdad, con un barco real, una tripulación auténtica, en alta mar y con condiciones climáticas reales”, destacó Emanuel Persson, director de la empresa noruega a cargo del Draken.
“Creo que los espectadores pueden realmente sentir la autenticidad de los materiales. No sé si puedes sentir el olor del alquitrán, pero sabes que realmente es una obra artesanal, no una creación informática”, expresó.
A bordo, todos tuvieron que hacer su parte.
“Matt Damon fue muy amable y muy bueno. Nunca se quejó. Todos los actores estuvieron fuera mucho tiempo y hacía frío, a veces con el mar agitado”, recordó el capitán del barco, Bjorn Ahlander.
“Nadie se quejó, nada, nunca. Fue fantástico verlo”.
Con una tripulación tan variada a bordo, no siempre fue sencillo remar en perfecta sincronía.
“Es muy importante que los cien remeros se coordinen porque los remos son muy largos y se enredan entre sí”, señaló Trammell Hudson.
El marinero recordó que fue lanzado “un metro y medio al aire” junto a su compañero cuando el filo del remo que compartían golpeó una ola de frente.
Los recuerdos del rodaje contrastan con la experiencia de los propietarios de otro barco vikingo utilizado en la película.
Como Penélope, que esperó durante años el regreso de Ulises, los dueños de esa embarcación también tuvieron que armarse de paciencia. El barco sufrió daños durante el rodaje y sus propietarios debieron esperar un año para recibir una compensación.