Nacional
El bribri perdió la mitad de sus hablantes en apenas 15 años
Estas son las historias de quienes, desde aulas y comunidades, trabajan para mantener vivo el idioma en Talamanca.
El periodista Dudly Lynch sorprendió durante la emisión meridiana de Telenoticias al presentar parte de su reportaje en idioma bribri, en un gesto poco habitual en la televisión nacional, pero cargado de significado.
Su intervención formó parte de un especial que retrata los esfuerzos que se realizan en Talamanca para preservar esta lengua indígena, la cual ha perdido un 50% de sus hablantes en los últimos 15 años.
Durante la transmisión, Lynch no solo habló en bribri, también incorporó elementos culturales. En vivo, se colocó un collar tradicional mientras explicaba su significado: “Este es un bulewo. Se fabrica con semillas de lágrimas de San Pedro y calabaza, y se coloca en el cuello. Me lo coloco en este instante porque el estudiante Abdiel Blanco es el ejemplo vivo de indígenas que no quieren que este idioma muera”.
El periodista detalló que la decisión de presentar en este idioma surgió a partir de una petición directa de los estudiantes que conoció durante la grabación del reportaje, entre ellos Abdiel, protagonista de esta primera entrega.
“Conocí a estos niños y los estudiantes me solicitaron que, cuando presentara este especial, lo hiciera en bribri. En honor a la tierra que me vio nacer y a esos estudiantes, lo haré”.
Además, involucró a los presentadores Yahaira Piña y Andrés Martínez en una breve dinámica para enseñar cómo saludar en bribri. “Yo saludo, les pregunto cómo están, y ustedes responden “bua'e bua'e” ("bien, bien").
El reportaje también recoge la preocupación por la pérdida del idioma y la urgencia de preservarlo. “Preocupa muchísimo que algo tan elemental se esté perdiendo. El idioma bribri no puede morir”.
En su recorrido por Talamanca, Lynch documentó historias que reflejan tanto la riqueza cultural como los desafíos actuales: “Hay elementos lindísimos, como observar a niños que caminan hora y media, hasta dos horas desde sus hogares en la alta montaña, para llegar a las escuelas. Y, aunque parezca increíble, no saben hablar bribri. Son indígenas que llegan al centro educativo y son 38 docentes quienes les comienzan a enseñar desde cómo saludar, cómo tener un diálogo y también algo fundamental: aprender hasta cantar”.
El periodista también dejó ver su vínculo personal con la zona. “El lugar está prácticamente a seis horas de este set. Pero estar ahí, yo lo considero estar en el paraíso. En ese cantón nací, crecí y, Dios primero, ahí moriré”.
Repase la primera entrega del especial en el enlace que aparece a continuación.