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110 mil personas asistieron a los dos conciertos de Bad Bunny
El "Conejo malo" prometió volver a Costa Rica, dejando abierta la expectativa de futuras presentaciones en el país.
Costa Rica vivió en 2025 el año más fuerte de su historia en materia de conciertos. El país no solo mantuvo una agenda constante de espectáculos durante los doce meses, sino que además superó récords de asistencia, consolidándose como el mercado más robusto de Centroamérica para la música en vivo.
El hito más significativo llegó en diciembre, cuando Bad Bunny reunió a 115 mil personas en dos fechas en el Estadio Nacional, convirtiéndose en los conciertos más taquilleros jamás realizados en el país. La producción estuvo a cargo de Move Concerts, que ya ostentaba el récord anterior con Karol G, quien en 2024 había convocado a 105 mil asistentes.
“Fue un reto enorme, no solo por la complejidad técnica, sino por la organización que requiere un artista de este nivel. Costa Rica fue apenas el segundo país de la gira y aun así logramos un resultado impecable”, explicó Andrés Guanipa, CEO de Move Concerts.
“El público ayudó muchísimo. Se portó muy bien, y eso es fundamental para que un evento de esta magnitud funcione. Hoy podemos decir con orgullo que fueron los conciertos mejor organizados de la gira hasta ese momento”, añadió.
Más allá del fenómeno de Bad Bunny, el 2025 estuvo marcado por una oferta amplia, diversa y sostenida de conciertos que abarcó pop, urbano, rock, electrónica, música latina y espectáculos sinfónicos, confirmando el momento histórico que vive la industria musical en Costa Rica. Chayanne llenó el Estadio Nacional el 5 de abril como parte de su gira Bailemos Otra Vez, mismo día que Shawn Mendes se presentó en el Parque Viva.
Sabina, en su gira de despedida, se presentó el 8 de marzo en el mismo recinto ante miles de seguidores.
Durante los primeros meses del año, Jesse & Joy agotaron el Anfiteatro Coca-Cola de Parque Viva el 18 de enero; Camila hizo lo propio el 2 de marzo en ese mismo recinto; y artistas como Ha*Ash, Flans y Pandora, Camilo, así como Los Ángeles Azules junto a Julión Álvarez, completaron una intensa agenda entre enero y febrero, con conciertos tanto en el Valle Central como en otras regiones del país.
El género urbano tuvo una presencia constante a lo largo del año con figuras como Eladio Carrión, quien se presentó en Parque Viva el 3 de octubre; Mora, Danny Ocean, C.R.O., Lenny Tavárez y Dalex, este último parte del Concierto Internacional de la Expo San Carlos, que reunió a miles de asistentes en abril y se consolidó como uno de los eventos musicales regionales más grandes del año.
El rock y el alternativo también ocuparon un lugar central en la agenda de 2025, y uno de los eventos más destacados fue la vuelta de Guns N’ Roses. El legendario grupo estadounidense, ícono del rock clásico, regresó al país después de casi una década con un concierto el 1.º de octubre en el Estadio Nacional, una fecha largamente esperada por los fanáticos ticos y que se posicionó como uno de los shows más concurridos y comentados del año.
A esto se sumaron presentaciones de Limp Bizkit, Bullet for My Valentine y 311 como parte del Loserville Tour en diciembre; además de conciertos de Underoath, Foster The People y el multiinstrumentista Jacob Collier, quienes llenaron recintos como Parque Viva en el transcurso de la temporada.
La música latina también tuvo una fuerte convocatoria con espectáculos de Carlos Vives y Fonseca, Julieta Venegas y Carín León, quien llenó el Estadio Nacional el 7 de noviembre con un concierto de música regional mexicana que destacó entre los más concurridos del segundo semestre del año. También hubo espacio para el talento nacional, como la presentación de Debi Nova en octubre en Parque Viva.
A este panorama se sumaron grandes eventos y festivales como el Picnic Festival 2025, celebrado en febrero en el Centro de Eventos Pedregal; el BAUM Festival, enfocado en música electrónica; así como Expo San Carlos y Expo Pococí, que combinaron artistas internacionales y nacionales y atrajeron público de distintas regiones del país.
En paralelo, la agenda cultural se vio fortalecida por la Temporada Oficial de Conciertos del SINEM, impulsada por el Ministerio de Cultura y Juventud, con al menos ocho conciertos gratuitos en espacios como el Teatro Nacional, el Teatro Popular Melico Salazar y el Anfiteatro Fidel Gamboa del CENAC, además de presentaciones de la Orquesta Sinfónica Nacional a lo largo del año.
Detrás de esta programación prácticamente ininterrumpida estuvieron productoras como Jogo, Move Concerts, One Entertainment y Arceyut, que activaron recintos como el Estadio Nacional, Parque Viva, Centro de Eventos Pedregal, Club Pepper, el Palacio de los Deportes y teatros estatales, consolidando al 2025 como el año con mayor movimiento de conciertos de alto perfil en la historia reciente del país.
Desde la perspectiva de Jogo, el 2025 reflejó un crecimiento claro frente a años anteriores. Su director, Adrián Gutiérrez, explicó que la empresa duplicó su operación con respecto a 2024.
“Desde que salimos de la pandemia hemos venido en crecimiento constante. En 2025 tuvimos alrededor de 15 conciertos, aparte de Picnic. En total, Jogo trajo entre 45 y 50 artistas al país en diferentes formatos”, detalló.
Gutiérrez destacó que el año arrancó con fuerza gracias al Picnic Festival, que celebró su décimo aniversario con entradas agotadas.
“Fue un Picnic increíble, la gente la pasó demasiado bien, y eso marcó el ritmo de todo el año”, señaló.
Sobre la venta de entradas, el productor fue claro:
“Nosotros tratamos de escoger el talento que nos gusta y de ajustar bien los recintos. Todos los conciertos cumplieron sus expectativas de venta y el público se fue complacido”.
Uno de los puntos en los que coinciden los productores es el papel del público costarricense. Para Andrés Guanipa, Costa Rica destaca por encima del resto de Centroamérica.
“El público tico es el más educado de la región y tiene una cultura musical muy superior al promedio. Hay artistas que solo se pueden presentar con éxito en Costa Rica y no en otros países cercanos”, afirmó el CEO de Move Concerts.
Esa respuesta explica por qué, incluso en un año con ajustes en la cantidad de conciertos, el 2025 logró romper marcas históricas de asistencia y reforzar la confianza de las grandes giras internacionales en el país.
Costa Rica cerró así un año que redefine su lugar en el mapa del entretenimiento en vivo y confirma que el país no solo consume conciertos, sino que está preparado para hacer historia.