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¿Todavía son relevantes los debates previos a una elección presidencial?
Tres especialistas en la materia analizan si estos formatos de discusión aún tienen peso en un mundo con información constante y de fácil acceso.
A miles de kilómetros de Costa Rica, pero con el mismo compromiso cívico intacto, miles de costarricenses se preparan para votar este 1° de febrero fuera del país. En total, 67.270 ticos están inscritos para ejercer el sufragio en el extranjero, una decisión que, para muchos, implica una compleja logística y un esfuerzo que va mucho más allá de marcar una papeleta.
Desde Medio Oriente hasta Europa, algunos deberán tomar aviones, trenes o conducir cientos de kilómetros para llegar a su centro de votación. Otros se levantarán antes del amanecer, enfrentarán bajas temperaturas o ajustarán jornadas laborales con tal de no faltar a la cita con la democracia.
Pese a la distancia y las dificultades, el entusiasmo no se pierde. Para muchos, votar fuera del país se convierte también en un espacio de encuentro entre compatriotas, donde la solidaridad se manifiesta en gestos como compartir transporte, abrir las puertas del hogar o acompañarse en un día cargado de significado.
Teletica.com conversó con tres ticos: Daniela Núñez, María Cerdas y Alejandro Delgado, tres relatos distintos desde Dubái, La Haya y Hungría, respectivamente, pero todos unidos por una misma convicción, participar activamente en la construcción del futuro de Costa Rica.
A continuación, puede leer las entrevistas completas.
¿Dónde vive exactamente y hace cuánto tiempo está ahí? ¿Y hace cuánto fuera de Costa Rica?
Vivo en Dubai, me vine hace casi 5 años, directo desde Costa Rica. Nunca antes había vivido fuera del país, pero siempre había sido algo que quería hacer.
¿Ya ha votado antes fuera de Costa Rica?
Sí, para las elecciones pasadas ya había hecho el cambio de domicilio electoral, que, de hecho, me da mucha pena que haya tanta gente viviendo fuera de Costa Rica que no hace el cambio electoral por pereza o ‘falta de tiempo’ o porque es ‘muy complicado’.
¿Cómo se vive una elección a distancia, cómo se prepara para elegir al próximo Presidente?
Las elecciones a distancia, definitivamente, no se viven igual. Todos los debates los veo en diferido, cuando me despierto veo los chats de mi familia o amigos y ahí me entero de cosas que pasaron el día anterior (tengo una diferencia de horario de 10 horas) y también por redes sociales y Teletica.com.
En su caso, ¿el centro de votación le queda cerca o tiene que recorrer grandes distancias?
El centro de votación me queda, aproximadamente, a 120 kilómetros de mi casa; sin embargo, este año voy a tener que viajar un poquito más, porque en ese momento me encuentro en Arabia Saudita por trabajo, pero ya hice los arreglos para volar el 31 de enero y poder asistir a la votación.
¿Qué implica para usted ese recorrido, logísticamente hablando?
En el caso de esta votación, tuve que pedir permiso en el trabajo para poder devolverme a Emiratos ese fin de semana, comprar el tiquete de avión, y ya una vez en Dubai, agarro el carro y manejo los 120 kilómetros a Abu Dhabi, a la Embajada de Costa Rica (ahí votan 90 personas). En las elecciones anteriores le pedí ride a otra tica porque yo estaba recién llegada a Emiratos y no tenía ni licencia.
¿Es bonito sentir a los ticos cerca en un día como este?, ¿conoce otros compatriotas que voten en el mismo centro?
Claro. De hecho, embarqué a otro tico para que fuera miembro de mesa; normalmente, lo hubiera hecho yo, pero con esto del proyecto preferí no quedar mal por aquello de un atraso. Sí, conozco bastantes ticos que van a votar, creo que hay alrededor de 100 inscritos, hay varios en Dubái, otros en Arabia Saudita o Jordania. Y acá en Saudí, el finde pasado conocí a varios ticos que me comentaron que ya están preparándose para hacer el viaje el 1° de febrero.
Conociendo el esfuerzo que hacen muchos para votar fuera del país, ¿qué le diría a la gente que no vota estando aquí en Costa Rica?
Les diría que no pierdan la oportunidad que tenemos de hacer valer nuestra democracia. Viviendo acá, he conocido gente de muchísimos países que nunca han tenido el privilegio de votar por el gobierno de su país, ya sea porque vienen de monarquías o dictaduras. A los ticos todavía nos queda nuestra democracia, y debemos defenderla, pero, sobre todo, valorarla.
Una de las razones por las que considero más importantes estas elecciones que otras es porque como costarricense viviendo afuera me da mucho miedo pensar que pueda llegar un momento en el que no podamos volver. Eso lo he visto con amigos nicas que les ha costado mucho volver a Nicaragua y tienen que vivir en Guatemala o en otros países. Les empiezan a revisar redes sociales, y si están en contra de Daniel Ortega, les ponen demasiadas trabas o ni siquiera los dejan entrar al país; o los venezolanos y así. Entonces, por eso me parece que son elecciones cruciales: porque sí quiero volver a Costa Rica.
¿Dónde vive exactamente y hace cuánto tiempo está ahí?
Vivo en La Haya, Países Bajos desde hace dos años y medio.
¿Y hace cuánto fuera de Costa Rica?
Salí de Costa Rica en 2019 por estudios, inicialmente; luego estuve de vuelta un tiempo antes de volver a salir del país.
¿Ya ha votado antes fuera de Costa Rica?
No, nunca. Esta será la primera vez ejerciendo el voto fuera del país.
¿Cómo se vive una elección a distancia?, ¿cómo se prepara para elegir al próximo Presidente?
En mi casa, las elecciones se vivían como una fiesta familiar. Es agridulce no estar con mi familia, pero también tener una perspectiva internacional sobre la democracia y el privilegio que es tener un rol activo en la toma de decisiones del país realmente me hace sentir muy agradecida por ser costarricense. Creo que los ticos damos por sentado el privilegio que es poder ejercer el voto sin miedo, amenazas y en total libertad.
En su caso, ¿el centro de votación le queda cerca?
Sí, tengo mucha suerte de tener cerquita el consulado, donde me toca votar. A unos 15 minutos a pie, que no es el caso de la mayoría de ticos que conozco en este país. Algunos de mis amigos incluso viven en Alemania, pero por cercanía les queda mejor votar en La Haya (707 ticos inscritos) que en Berlín (1.626 votantes).
Me contaron que usted ayudará a gente que viene de más lejos para que puedan votar, cuénteme de esta iniciativa.
En realidad fue algo muy orgánico. Unos amigos viajan desde Colonia y hacen como cuatro horas de viaje, y mi prima que vive como a dos horas de La Haya se quedarán a dormir en la casa para hacer menos cansado el viaje. Otros ticos, amigos de amigos, que viajan desde otras ciudades, van a pasar a tomar cafecito de Santa Maria de Dota, que traje del último viaje a Costa Rica, para pasar el rato, descansar y compartir, un servicio a la comunidad, es lo mínimo que puedo hacer.
¿Es bonito sentir a los ticos cerca en un día como este?
Claro, se siente una solidaridad muy linda. Usualmente en todas las actividades, pero especialmente para esta. Es un deber cívico ejercer el voto, y estar acompañada por personas que comparten esa identidad es muy bonito.
Conociendo el esfuerzo que hacen muchos de venir de lejos para votar, ¿qué le diría a la gente que no vota estando aquí en Costa Rica?
Viviendo en una ciudad con tantas personas de tantos países distintos, he aprendido el verdadero privilegio que tenemos de poder votar, hacerlo en total libertad y sin miedo. Por ejemplo, esta semana en Uganda, durante las elecciones, el gobierno cortó el acceso a internet y redes sociales en todo el país, para nosotros eso suena inimaginable. Y no hay que irse tan lejos para verlo. En países militarizados, donde las elecciones son totalmente controladas por el gobierno y las fuerzas armadas, donde las personas arriesgan su vida saliendo a votar. Es una locura pensar que en el mismo planeta personas decidan no votar por pereza o indiferencia.
¿Dónde reside actualmente y desde hace cuánto tiempo está ahí?
Vivo en Budapest, Hungría, desde hace 2 años y medio, es el primer lugar en el que vivo fuera de Costa Rica. Me fui por trabajo, la compañía con la que trabajaba me dio la oportunidad de mudarme acá y entonces decidí moverme.
¿Es la primera vez que vota en el extranjero?
Sí, es la primera vez que voto en el extranjero.
¿Dónde le corresponde votar?
En Austria, en la Embajada de Costa Rica en Viena (333 votantes).
¿Es cerca o lejos de su residencia? Cuéntenos un poco de la logística y la inversión que implica para usted votar el 1° de febrero.
Está a unos 250 kilómetros, es como ir del centro de San José a la frontera con Panamá solo para votar. Tengo varias opciones: en carro son 2 horas 43 minutos, aproximadamente; pero, como no tengo carro acá, me tengo que ir en tren. En tren son casi 4 horas.
El día de las votaciones tengo que ir y volver porque el lunes tengo que trabajar, a las 6 a. m. — 6:15 a. m. tengo que despertarme, alistarme y salir alrededor de las 7 a. m. a la estación del tren. Quizá suene fácil, pero el sol está saliendo a las 7:30 a. m., y estamos a -5, -10 grados: estos días son los días más fríos de Hungría en casi 10 años. Y parece que para el 1º de febrero vamos a estar igual.
Tuve que comprar los tiquetes un mes antes porque el tren de las 7:30 a. m. se llena mucho, especialmente un domingo, de ahí son 4 horas hasta llegar a Viena. Es mi primera vez visitando la Embajada en Austria, entonces también tengo que encontrarla (ya tengo la dirección y estoy listo con Google Maps). En el viaje tengo dos idiomas que no entiendo (húngaro y alemán) y, además, a Viena solo he ido tres veces, y en todas de turista. Ahí no tengo ni la menor idea de cómo va la votación, además de lo que he visto en YouTube y en el Facebook de la Embajada.
Después de votar, voy a almorzar ahí, hacer unas compras de cosas que no puedo encontrar en Hungría y luego, a las 5 p. m. tengo que volver, cuatro horas más, directo a la casa y a dormir con 8 horas de viaje, pero feliz de haber ido a votar (o al menos esa es la idea).
En total, no es tan caro porque el transporte es superbueno acá. En viajes estoy gastando 18,750 florines (HUF), que es como 28 mil colones. En transporte, en Hungría pago el pase del mes que es superbarato y en Viena seguramente voy a tener que pagar 1-2 metros que pueden ser unos 5 euros máximo. Más los gastos de comida y cosas que hacer en Viena.
En resumen: alrededor de ocho horas viajando ida y vuelta, pero un día completo entre todo el viaje, 28 mil colones y posiblemente un gran cansancio.
¿Cómo vive esta fiesta electoral fuera del país?, ¿cómo se prepara para elegir Presidente?
Es la cuarta vez votando, pero la primera en el extranjero. La verdad es que se siente nostálgico. Aunque conozco ticos viviendo en Hungría, no son muchísimos. Lo que he visto de las elecciones ha sido por YouTube, los debates, los comentarios en las redes sociales y mis amigos que siguen allá contándome cosas.
¿Conoce a otros ticos que vayan a votar en su ciudad?
No hemos hablado de votar, hasta donde sé no pudieron inscribirse en el sistema porque el TSE para registrarse en el extranjero necesita enviar las huellas digitales en un formato especial y es complicado, eso o hacer este viaje para registrarse cuando la embajada está abierta, que también es complicado.
¿Qué opina de la gente que no sale a votar en su mismo país conociendo el esfuerzo que implica votar afuera?
Ahora que vivo en un país menos democrático, he escuchado gente de otros países (árabes, europeos, asiáticos, latinoamericanos) reclamando y quejándose de que nada cambia en el gobierno, de que hay gente en el poder por años, no haciendo nada, y ellos tuvieron que irse de sus países porque no había forma de cambiar las cosas. Ahora que vivo acá, aprecio tantísimo lo democrático y sencillo que era todo allá, cómo funciona el TSE y lo sencillo que era ir 15-20 minutos a votar y luego seguir con mi vida.
Sean cuatro horas o 20 minutos, es un mínimo esfuerzo que hace un cambio gigante para decidir el futuro de todos.