Internacional
Servicio de Cambio Climático Copernicus: "Vivimos el segundo mayo más caluroso"
El mes pasado las altas temperaturas batieron récords en países europeos como Gran Bretaña, Francia, Irlanda y Portugal.
Un equipo internacional de investigadores ha elaborado el primer mapa global de lo que se considera el 'sistema circulatorio' de la Tierra, una vasta red de hongos subterráneos —que abarca unos 110 billones de kilómetros— y que son esenciales para la fertilidad del suelo, el reciclaje de los nutrientes, la captura de carbono, la seguridad alimentaria o la regulación del clima.
Son los hongos 'micorrícicos', que forman inmensas redes subterráneas que viven asociadas a las raíces de las plantas y que facilitan el intercambio de agua, nutrientes y carbono, desempeñando así un papel determinante en el funcionamiento de los ecosistemas, por lo que resultan esenciales para sostener la vida y el equilibrio climático.
Esas redes están formadas por millones de finísimos filamentos (hifas) que actúan como las 'autopistas' por las que circulan el agua y los nutrientes entre los hongos y las raíces de las plantas; a ellas se refieren los científicos como los 'vasos sanguíneos' del sistema circulatorio del planeta.
La publicación de este trabajo incluye un mapa interactivo que revela la magnitud de esta gigantesca infraestructura subterránea, una visualización que puede ayudar a la comunidad científica y a los responsables políticos a comprender dónde prosperan mejor estos sistemas, vitales para la conservación de los ecosistemas, y dónde se encuentran más amenazados.
El estudio que publica Science se suma a uno anterior, publicado el pasado año en Nature, que incluía una herramienta digital para ayudar a los responsables de la toma de decisiones a localizar los puntos críticos de biodiversidad subterránea; pero hasta ahora nadie —señalan los investigadores— había intentado predecir y visualizar la densidad física y la distribución global de las redes que forman estos hongos.
Y sus cálculos revelan que las redes de hongos 'micorrícicos arbusculares' sumarían una longitud total de aproximadamente 110 billones de kilómetros —mil millones de veces la distancia entre la Tierra y el Sol— y una masa de aproximadamente 300 megatones de carbono, entre 4 y 6 veces la masa de todos los seres humanos vivos en el planeta.