Internacional
"Avances positivos" en conversaciones Irán- EE. UU., dice Qatar
Las partes acordaron continuar las conversaciones en los próximos meses tras los funerales del ayatolá Ali Jamenei, dijo un portavoz catarí.
Cuando Donald Trump ganó la elección presidencial en 2024, lo hizo con el respaldo de millones de votantes latinos. En ese momento se habló de un apoyo histórico de parte de esta comunidad que le dio alrededor del 46% de sus votos, convirtiendo estos sufragios en un factor decisivo en el triunfo del actual mandatario estadounidense.
Pero el entusiasmo inicial por la administración republicana quedó atrás. Después de casi un año y medio de gobierno, los latinos parecen haberse desilusionado. Muchos incluso se han arrepentido de dar su voto a Trump. Así lo han demostrado varias encuestas que intentan revisar los posibles cambios en el comportamiento de los votantes latinos, que en Estados Unidos superan los 36 millones de electores.
La encuesta presentada por la organización latina UnidosUS, dada a conocer en mayo y que recogió la opinión de tres mil votantes latinos, detalla que uno de cada cuatro de estos electores que votaron por Trump no repetiría su voto. Mientras que el 67% de los encuestados desaprueba la gestión del presidente estadounidense.
A lo largo de sus tres campañas electorales, Donald Trump logró aumentar el voto latino, pasando del 28 al 46 por ciento de respaldo dentro de ese grupo, y esto lo hizo reforzando su promesa de campaña de mejorar la economía, un aspecto que afecta directamente a los latinos, que son en su gran mayoría población trabajadora. Por eso, si buscamos las razones de la baja en el apoyo latino que ha experimentado la administración Trump, uno de los puntos clave está en la inflación.
El politólogo y catedrático de la Universidad de Houston, Jerónimo Cortina, explica a DW que "en la elección presidencial pasada, del 2024, lo que vimos fue un voto de castigo al contexto económico y político que estábamos viviendo". En cambio, hoy lo que observamos es el desencantamiento de las promesas hechas, que eran muy sencillas. Se les dijo a los electores: van a aumentar su calidad de vida, los trabajos van a mejorar, los salarios van a mejorar, los precios en los supermercados van a bajar, el precio del combustible va a bajar, la economía va a crecer. Sin embargo, ya en el segundo año de mandato vemos que eso no se ha cumplido del todo. Es correcto que la macroeconomía en Estados Unidos va viento en popa, pero el votante promedio, que es donde se encuentran los latinos, no ha visto que esa ganancia macroeconómica se vea traducida en las finanzas familiares”.
Otro aspecto fundamental en el descontento con Trump está en la política migratoria implementada por su gobierno. "Las redadas migratorias a cargo del ICE han dejado una importante huella en el sentir de los votantes y en especial de los latinos, que se han visto especialmente afectados. El tono que se ha utilizado contra ellos sin importar si son ciudadanos o no. Las acciones emprendidas que han separado familias, la muerte de indocumentados e incluso de ciudadanos estadounidenses tiene un efecto directo en la intención de voto de este grupo de votantes”, añade el analista político Julio Sevilla.
La próxima gran prueba del gobierno de Trump está en las elecciones de medio mandato que se celebran el próximo 3 de noviembre y renuevan la Cámara de Representantes y parte del Senado. Por eso la disminución en los votos latinos y en general en las minorías del electorado estadounidense vuelven a adquirir especial importancia.
Aunque faltan varios meses para la votación, los analistas creen que los votos extra que consiguió Trump dentro de las minorías latinas, asiáticas y afrodescendientes ya están perdidos.
Julio Sevilla, profesor de la Universidad de Georgia, señala a DW que "el respaldo latino a los republicanos y a Trump se va a revertir, incluso encuestas como Pew Research han graficado que el apoyo de esta comunidad al gobierno hoy anda en menos del 30% y aunque la cantidad de votantes no sea tan grande ni sean un grupo decisivo en la elección de medio mandato, creo que sí se sentirá la baja de esos votos”.
Y agrega: "A mi parecer, ya es tarde para revertir la tendencia a la baja en el respaldo de los latinos a los republicanos. Al igual que pasó con Biden, ya está instalada la percepción de que esta es una administración fracasada y aunque trataran de cambiar esa idea falta poco para la elección”.
Jerónimo Cortina comparte la visión de un panorama difícil para los republicanos. "El resultado de la próxima elección dependerá, por un lado, de cuánta gente salga a votar, qué partido pueda llevar más gente a las urnas. Es probable que a los republicanos no les vaya muy bien, sobre todo cuando la popularidad del presidente Trump está extremadamente baja. Además, si observamos lo que ha ocurrido históricamente en la elección de medio término, el partido que está en la Casa Blanca suele perder escaños tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Lo que hace más probable todavía que esto se repita nuevamente”.