Nacional
Tráfico ilegal y saqueo de insectos: ¿qué tan común es y cómo afecta al medioambiente?
La Fiscalía Ambiental alerta sobre un aumento de denuncias y la salida ilegal de miles de especies hacia Europa y Norteamérica.
Más de 200 nacientes de agua brotan desde la tierra en el Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco. El recurso hídrico de este bosque nuboso abastece a su ecosistema y a casi todas las comunidades de la región Huetar Norte (ver video adjunto).
Pero por poco no fue así. En 1989, el gobierno de Costa Rica le otorgó una concesión a la empresa EUROSPECT S.A. para llevar a cabo minería de azufre en la montaña. En ese momento, el bosque era una reserva forestal y carecía de algunas protecciones legales.
Grupos de vecinos se unieron para evitar un desastre ambiental. Así lo explica Álvaro Chaverri, encargado de comunicación de Coopelesca.
"Fue a través de jóvenes de la pastoral social juvenil, dirigidos por la hermana Marisa, quienes consideraron que explotar esta montaña era un sacrilegio, no solo para la naturaleza en esta región, sino que representaba un peligro para la supervivencia incluso humana", explicaron a Telenoticias.
Con el propósito de proteger el bosque, en 1992 el territorio fue declarado como el Parque Nacional Juan Castro Blanco, en honor a un campesino sancarleño que impulsó su conservación.
Hoy, esta área protegida resguarda miles de especies y una de las aves más emblemáticas de Costa Rica: el quetzal. Así lo explicó Laura Leitón, encargada de Gestión Ambiental de Coopelesca:
Pero cuando se creó el parque nacional, varias fincas privadas dedicadas a la ganadería quedaron dentro de sus límites. Desde entonces, Coopelesca ha adquirido algunas de estas propiedades para facilitar su recuperación natural. Resulta difícil imaginar cómo habría cambiado el paisaje si la explotación minera se hubiera desarrollado."Aquí hay especies que se creían extintas como la rana bivicaria, que es un anfibio pues que no se había visto desde hace más de 20 años y fue reencontrado aquí. Que estas especies estén aquí son marcadores biológicos que nos permiten categorizar de que el entorno de acá se encuentra muy saludable".
"Hoy en lugar de ver esta belleza y disfrutarla, estuviéramos viendo una mina de azufre", manifestó Chaverri.
Actualmente, Coopelesca mantiene bajo protección 1.140 hectáreas, la mayoría ubicadas dentro de los límites del Parque Nacional del Agua.
Un ecosistema que estuvo al borde de convertirse en un desastre ambiental y que hoy se mantiene como una fuente de agua, biodiversidad y vida para Costa Rica.