Por María Jesús Prada 4 de mayo de 2026, 20:00 PM

En Costa Rica, El Niño no será solo menos lluvia: será agua racionada, electricidad más cara y alimentos más difíciles de poner en la mesa. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) proyecta que el fenómeno se instale en junio de 2026 y se extienda hasta inicios de 2027.

Un fenómeno fuerte y prolongado

El Niño se forma cuando la temperatura del Pacífico Ecuatorial sube más de medio grado sobre lo normal. En Costa Rica seca el Pacífico y aumenta las lluvias en el Caribe. Según el IMN, basta con una anomalía positiva de 0,5 grados Celsius sobre el valor normal para hablar de fase cálida.

El país está hoy en vigilancia; en junio se declararía formalmente, con intensidad comparable al Niño 2014-2015. 

El IMN proyecta un déficit de hasta 30%, con Guanacaste a la cabeza, seguida de Puntarenas, el Valle Central y sectores del norte como Los Chiles y Upala. Solano advierte que el Caribe puede mostrar el efecto contrario, con lluvias por encima del promedio. En 2014-2015, Liberia cerró con un déficit del 80% y el país batió 63 récords de temperatura máxima.

El agua

El AyA tiene en su mira la toma Barranca de Puntarenas, además de Esterillos, Quiroga y La Villa. La presidenta ejecutiva, Lourdes Flores Barbosa, advirtió que el calor eleva el consumo: en la Gran Área Metropolitana sube hasta un 20% en época seca y en zonas costeras hasta un 25%. La respuesta: seis pozos nuevos en la GAM, tres o cuatro en Guanacaste y uno público-privado en Cerillos, además de racionamientos nocturnos preventivos. 

La energía

En el episodio 2023-2024, la generación renovable cayó al 86,8% de la demanda, frente a más del 98% en años normales. El presidente ejecutivo del ICE, Marco Acuña, descarta por ahora el racionamiento eléctrico y describe el escenario como un Niño dentro de los parámetros normales, con respaldo térmico en alquiler. Pero advirtió sobre la factura: "El combustible ha empezado a subir recientemente, y si tenemos un niño, tenemos más dependencia de generación térmica y tras de eso aumentan los combustibles. Sí hay una posibilidad de que pueda haber un incremento."

Agricultura y mesa

Para Abel Chávez Trigueros, vicepresidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), ningún rincón del campo se salva de un fenómeno que califica de fuerte y prolongado. Recordó que en el episodio anterior el chile dulce, los pepinos y las zanahorias llegaron a subir hasta un 300% en supermercados. La ganadería de la zona norte suma estrés animal y pérdida de calidad en los pastos.

El IMN, el AyA, el ICE y el MAG coordinan la respuesta en una comisión interinstitucional. La pregunta es si llega a tiempo. 

"Está en juego la seguridad desde el punto de vista de disponibilidad del recurso hídrico, y todo lo que eso conlleva, desde el punto de vista alimentario, desde el punto de vista energético, desde el punto de vista de disponibilidad inclusive para consumo. Hay mucho en juego", sostuvo Solano.

Costa Rica construyó su modelo energético, su agricultura y su agua potable sobre la lluvia. El Niño le pondrá precio a esa dependencia: en la factura, en la canasta y en el grifo de cada hogar. Repase la información completa en el reportaje de 7Días que aparece en la portada de este artículo.

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