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El Ministerio de Salud sigue sin emitir un criterio técnico final sobre el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos, esto a pesar de las numerosas advertencias que diferentes entidades y estudios han hecho al respecto y el creciente número de muertes y pacientes que se relacionan con su utilización.

Desde finales del año anterior la entidad recaba información que le permita tomar una posición definitiva en el tema, pero la falta de estudios concluyentes ha retrasado ese criterio, según explicó Esteban Solís, doctor del Programa de Control de Tabaco del Ministerio de Salud.

“Los estudios no han sido concluyentes, no podemos tener resultados fehacientes para poder determinar qué tan riesgoso es el uso de estos dispositivos en la salud de las personas”, explicó el médico.

Aun así, Solís aseguró que son conocedores de la realidad internacional y de los diferentes pronunciamientos que se han hecho sobre el tema tanto a nivel nacional como internacional, pero están en la necesidad de fundamentar su posición y adecuarla además a la realidad costarricense.

“Nosotros hemos venido dándole seguimiento a estas alertas, no solo nacionales sino también internacionales, en ninguna de estas se ha recomendado el dispositivo como sustituto para dejar de fumar ni se ha dicho que deje de ser nocivo para la salud, no estamos cuestionando ninguno de esos criterios, sino tratando de obtener estudios de fondo independientes que sustenten el criterio institucional”, aseveró.

Solo en Estados Unidos las autoridades reportan 26 personas fallecidas y 1.080 enfermos a causa del uso de estos dispositivos, cifras que no paran de crecer y que motivaron un pronunciamiento del presidente Donald Trump sobre la necesidad de prohibir estos aparatos en todo el país.

Esa posibilidad o aplicar medidas restrictivas también son parte de los escenarios para Costa Rica, pero ninguna se ha tomado aún.

“La situación que se está presentado Estados Unidos, que es lamentable, está basada en lo que está ocurriendo en los servicios médicos allá. En nuestro caso no hay una relación directa y significativa entre ambas cosas, eso no significa que no se esté dando, pero no es significativa, entonces tenemos que ir incorporando esas situaciones conforme van surgiendo en otros países posibles medidas que podamos implementar a nivel nacional que respondan a nuestras necesidades”, dijo Solís.

¿Cuándo?

El Ministerio de Salud explicó que en julio anterior emitió un criterio interinstitucional con los primeros resultados de ese análisis y algunas recomendaciones para las instituciones involucradas en la discusión.

Ese criterio será la base de discusión para el criterio técnico que final, que tendría que estar sí o sí antes de que acabe el año.

Esa cartera aseguró que la presentación de esa posición final es actualmente una prioridad del ministro Daniel Salas y que se tendrá aún si no se consiguen esos estudios concluyentes que respalden la tesis del ministerio y otras tantas instituciones que se han pronunciado en contra del uso de vapeadores y otros dispositivos electrónicos de administración de nicotina.

“La historia nos dice que con el cigarrillo tradicional se tardó 40 años para demostrar lo nocivo que era para la salud pese a que ya había estudios desde años antes que revelaban ese efecto negativo.

“No es que vamos a esperar 40 años, pero hemos realizado una revisión de estudios y aunque la mayoría hace una relación entre los componentes de estos dispositivos con el daño a la salud, siguen sin ser concluyentes. Ahora, tenemos una responsabilidad sobre esto y está claro que como país necesitamos asumir una posición final en el tema”, finalizó Solís.

Actualmente la venta de estos productos en el país es totalmente legal y solo requieren de una declaración jurada de parte de sus vendedores para distribuirse en el país.