Los centros penitenciarios llevan ya tres semanas sin visitas, sin embargo, eso no ha frenado el decomiso de droga, celulares y armas que pretenden ser ingresadas a las cárceles.

Según el Ministerio de Justicia, leche en polvo con pasta de crack, pan relleno con marihuana, tazas de margarina con doble fondo y ensalada de caracolitos rellena con droga son algunas de las maneras mediante las cuales las personas intentan ingresar las sustancias y objetos ilícitos.

“Tenemos tres semanas sin visitas, por lo que el grueso de la población que se atiende son los que llegan a dejar las encomiendas, comida y objetos permitidos. Pero dentro de estos platillos, algunos se las ingenian para acompañarlos de la droga que tienen interés en ingresar al centro”, explicó Nils Ching, subdirector de la Policía Penitenciaria.

Estas acciones obligan al personal de seguridad a redoblar esfuerzos en su tarea de revisión de las encomiendas, mientras que las personas que llevaban los paquetes han terminado en el Ministerio Público.

Otro método detectado es el uso de pequeñas bolitas de crack o marihuana con materiales protectores, como el aluminio, incrustadas en alimentos como el pan o el pollo, inclusive.

La policía penitenciaria no solo ha decomisado drogas en alimentos; la suela de zapatos que fueron dejados como encomiendas para un privado de libertad sirvieron para ocultar sustancias ilícitas.

El sábado anterior, las cámaras de video vigilancia del Centro de Atención Institucional (CAI) Antonio Bastida de Paz sorprendieron a un sujeto mientras lanzaba un paquete a la parte interna del centro penal, pero gracias a la rápida coordinación entre la seguridad interna y la Fuerza Pública, se logró detener al hombre.

Observe todos los detalles en el video adjunto.