Por Yirén Altamirano 15 de abril de 2026, 13:30 PM

Fue a inicios de este año cuando Junieysis Merlo intentó huir de la vivienda del sospechoso que, presuntamente, la asesinó y enterró en una fosa ubicada en el residencial Los Pericos, en Santa Ana.

El expediente judicial detalla, mediante el testimonio de una de sus hermanas, el contexto de violencia constante que vivía la joven dentro de la casa. Según el relato, en determinado momento la víctima manifestó a sus familiares que estaba siendo vigilada por el sospechoso.

Una de las hermanas, quien reside en España, indicó a los agentes que la víctima intentó escapar del lugar; sin embargo, el sospechoso habría dado instrucciones dentro del condominio para impedir que saliera junto a sus hijas.

"Agregó que, en diciembre anterior, la desaparecida se fue para Nicaragua y que, cuando regresó, la femenina encontró un celular en su cuarto con grabaciones de conversaciones que había tenido. Por lo que lo guardó.

"A los días, llegó Gustavo (el sospechoso) alterado, buscando algo en el cuarto. Cuando la femenina lo encaró y le preguntó si lo que buscaba era el teléfono, ella le reclamó por grabarla. Ante esto, Gustavo le dijo que tenía ocho teléfonos grabándola”, contó la hermana.

Este señalamiento también fue confirmado por el hermano de la víctima, quien viajó a Costa Rica para reconocer el cuerpo.

De acuerdo con el Poder Judicial, estas conductas, al parecer, eran recurrentes. La joven contaba con medidas de protección desde el 10 de marzo del año anterior, las cuales vencieron el 10 de marzo del presente año, es decir, 30 días antes de su muerte.

Las presuntas agresiones de Gustavo Ramírez Calvo, alias “Panadero”, provocaron que la joven abandonara la vivienda y se trasladara a la casa de su mejor amiga en San Ramón de Alajuela. No obstante, meses después regresó, luego de que el hombre se lo solicitara por las dos hijas que tenían en común.

El expediente también señala que este no fue el único intento de escape.

Ella intentó escaparse con sus hijas hacia Nicaragua, pero fue descubierta por la empleada doméstica, por lo que Gustavo dio la orden en el condominio de que nadie ingresara a la casa ni permitiera que la desaparecida saliera del lugar”, se lee en la entrevista a una de las hermanas.

Según el informe de autopsia, la causa de muerte apunta asfixia extrínseca del cuello.

Actualmente, el sospechoso descuenta un año de prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.

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