Daño ambiental por minería en Nicaragua sirve de alerta para Costa Rica
El vecino país denunció que esta actividad ilegal impacta centenares de ríos y 18 territorios indígenas y afrodescendientes; algunos colindan con Costa Rica, como la Reserva Indio Maíz.
En Crucitas, Cutris de San Carlos, Alajuela, la extracción ilegal de oro continúa generando presión sobre los bosques, los suelos y las fuentes de agua.
En Nicaragua, organizaciones ambientales denunciaron recientemente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que la expansión minera ya impacta centenares de ríos y 18 territorios indígenas y afrodescendientes; algunos colindan con Costa Rica, como la Reserva Indio Maíz (ver video adjunto).
El escenario preocupa por el uso de sustancias tóxicas como el mercurio y cianuro durante la extracción de oro y por el avance de la actividad sobre ecosistemas protegidos.
La minería ilegal continúa removiendo tierra y destruyendo cobertura boscosa en el norte de San Carlos sin control alguno.
Crucitas podría estar ante una carrera contra el tiempo: detener la extracción ilegal antes de que los impactos ambientales sean mucho más difíciles y costosos de revertir.

