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Muchas veces hemos escuchado testimonios de mujeres a las que tratan mal durante la consulta ginecológica, el embarazo o el parto.

Frases como: “aguante.....sea valiente” o “si usted se metió en esto, ahora tiene que soportar”,  son parte de un ciclo de violencia que se repite en clínicas, hospitales y centros de salud.

Esta situación es aceptada por muchas como parte normal del proceso de atención, pero no debe ser así, pues estamos ante un tipo de violencia denominado violencia obstétrica.

Lilliana Castro, directora del área de mujer de la Defensoría de los Habitantes y Lady Zuluaga, de la organización no gubernamental Cejil nos ampliaron todo sobre este tema.

La violencia obstétrica consiste en:

1- No atender oportunamente las emergencias obstétricas.

2- Obligar a la mujer a dar a luz en posición supina y con las piernas levantadas.

3- Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnica de aceleración y sin consentimiento de la mujer.

4- Practicar parto por cesárea, existiendo condiciones para el parto natural , sin consentimiento de la mujer.

5- Obstaculizar el apego precoz del hijo con su madre, sin causa médica.

6- No permitir a la mujer estar acompañada antes, durante y después del parto.

Observe todos los detalles en el video adjunto a la nota.